Una intervención policial terminó en una balacera en plena vía pública y permitió frustrar lo que, según la información preliminar, habría sido un intento de asesinato. El hecho ocurrió este jueves 27 de agosto en el peaje Monterrico, en Santa Anita, donde agentes de la Policía Nacional ejecutaron un operativo para rescatar a una persona que permanecía secuestrada.
La intervención se produjo aproximadamente a las 11:40 de la mañana, cuando efectivos de la División de Inteligencia y Secuestros de la Dirincri realizaban acciones de inteligencia para ubicar a la víctima y capturar a los presuntos responsables.
Durante el despliegue policial se produjo un enfrentamiento armado con los sospechosos. La balacera dejó como saldo a uno de los presuntos integrantes de la organización criminal muerto en el lugar. Hasta el momento, su identidad no ha sido determinada por las autoridades.
Dos detenidos tras el enfrentamiento
Luego del intercambio de disparos, los agentes lograron intervenir a Israel Rodríguez Palacios y Saúl Bernal Campos, ambos de nacionalidad venezolana, quienes fueron detenidos por su presunta participación en el secuestro.
Los intervenidos quedaron bajo custodia de los agentes de la División de Secuestros de la Dirincri, mientras continúan las diligencias para establecer qué papel habría cumplido cada uno dentro de la organización y determinar su responsabilidad en los hechos.
La Policía también trabaja en la recopilación de evidencias y testimonios que permitan reconstruir cómo se produjo el secuestro, cuánto tiempo permaneció retenida la víctima y quiénes más podrían estar involucrados.
El operativo se desarrolló en una zona de tránsito vehicular, por lo que la presencia policial generó preocupación entre los conductores que circulaban por el peaje Monterrico durante la intervención.
Víctima habría estado en peligro de muerte
De acuerdo con la versión preliminar recogida por la Policía, los presuntos secuestradores habrían planeado asesinar al ciudadano colombiano durante su cautiverio.
La víctima habría escuchado conversaciones entre sus captores en las que utilizaban la expresión “tirarlo al piso”, término empleado dentro del argot criminal para referirse al asesinato de una persona.
Esta información es considerada parte de las primeras evidencias que manejan los investigadores y deberá ser corroborada durante las diligencias fiscales y policiales.
El rescate evitó que el supuesto plan llegara a concretarse. La víctima fue puesta a salvo mientras los agentes continuaron con la intervención de los sospechosos y el levantamiento de evidencias en la zona.
Las autoridades deberán determinar ahora quiénes participaron en la organización del secuestro, cuál habría sido el móvil y si existen otros integrantes que permanecen prófugos.









