La controversia en torno a la designación de Tania Ramírez como representante del Ministerio de Educación ante el Directorio de la Derrama Magisterial sumó un nuevo capítulo. La excongresista presentó su renuncia irrevocable al cargo, decisión que fue aceptada el lunes 31 de agosto mediante una resolución ministerial suscrita por el titular de Educación, José Antonio Chang.
Ramírez había sido designada a inicios de agosto y asumió oficialmente la representación del Minedu el pasado 3 de agosto. Sin embargo, su permanencia en el cargo quedó rápidamente bajo cuestionamiento luego de que un reportaje periodístico revelara coincidencias en viajes internacionales con Chang antes de su nombramiento.
Viajes internacionales generan cuestionamientos
Según la información difundida, Ramírez y Chang coincidieron en al menos tres viajes al extranjero, dos con destino a Estados Unidos y uno a Panamá. Los registros mostraron coincidencias en las fechas de salida y retorno al Perú, situación que generó interrogantes sobre una posible relación entre estos desplazamientos y la posterior designación de la exparlamentaria.
Frente a los cuestionamientos, Ramírez negó cualquier tipo de favorecimiento o vínculo irregular. En su carta de renuncia explicó que los viajes formaron parte de delegaciones oficiales de la Universidad de San Martín de Porres, relacionadas con actividades académicas de la Organización de los Estados Americanos.
Asimismo, precisó que durante esos viajes Chang se desempeñaba como rector de dicha universidad y todavía no ocupaba el cargo de ministro de Educación.
Congreso exige explicaciones
El caso también llegó al Congreso. La legisladora Gina Duarte, del Partido del Buen Gobierno, solicitó que Chang sea convocado a la Comisión de Educación para explicar los criterios utilizados para designar a Ramírez y esclarecer las circunstancias que rodearon el proceso.
Los cuestionamientos también surgieron desde Fuerza Popular. La senadora Martha Chávez reclamó una explicación pública del ministro y cuestionó su silencio frente a las revelaciones.
La salida de Ramírez no pone fin a la controversia. Por el contrario, deja abierta una pregunta que ahora deberá responder el titular de Educación: ¿qué criterios se tomaron en cuenta para elegirla y qué papel tuvieron los antecedentes de ambos funcionarios en esa decisión?
La renuncia de Tania Ramírez cierra su breve paso por la Derrama Magisterial, pero no necesariamente el debate. Ahora, la atención se concentra en José Antonio Chang, quien deberá explicar ante el Congreso las circunstancias de la designación.









