El papa León XIV, de 71 años, llegó este martes 13 de octubre al hospital Gemelli de Roma, Italia, para someterse a una intervención quirúrgica destinada a extirparle un nódulo localizado en uno de sus pulmones. El pontífice salió de la Porta del Perugino, en la Ciudad del Vaticano, y arribó al centro médico poco después de la 1:00 p. m., hora italiana.
El ingreso del Santo Padre se produce luego de que anunciara el pasado domingo, tras el tradicional rezo del Ángelus, que sería operado durante esta semana. La noticia generó preocupación entre los fieles católicos, aunque la información sobre la detección temprana del nódulo contribuyó a transmitir tranquilidad respecto a su situación.
Nódulo pulmonar fue detectado en una revisión de rutina
De acuerdo con fuentes de la Santa Sede, el nódulo pulmonar fue identificado durante un control médico rutinario. Según lo comunicado, la lesión se encontraba en una fase muy temprana, un aspecto que fue destacado por el propio pontífice al informar sobre la intervención prevista.
Asimismo, fuentes vaticanas señalaron que el periodo de recuperación posterior a la operación podría extenderse aproximadamente durante una semana. Sin embargo, la evolución del papa y las indicaciones médicas determinarán los tiempos concretos de su recuperación y las condiciones para retomar sus actividades habituales.
Esta intervención representa una nueva preocupación en torno a la salud del líder de la Iglesia católica desde su elección, el 8 de mayo de 2025. León XIV, nacido en Estados Unidos y con una extensa trayectoria pastoral en Perú, mantiene un vínculo especial con el país sudamericano, donde desarrolló parte importante de su labor religiosa.
Hospital Gemelli refuerza la seguridad durante la intervención
El hospital universitario Gemelli, conocido como el «hospital de los papas» por haber atendido a distintos pontífices, activó medidas especiales para garantizar la seguridad y la privacidad del Santo Padre durante su permanencia en el establecimiento.
Según la información difundida, el décimo piso del centro médico fue aislado y los accesos quedaron sujetos a controles estrictos. El dispositivo de seguridad involucra a la Gendarmería Vaticana, la Policía italiana y el personal de vigilancia del propio hospital.
Las medidas también contemplan una mayor protección de la información médica del pontífice. El acceso a sus informes clínicos, análisis y muestras biológicas se mantiene restringido para prevenir posibles filtraciones relacionadas con su estado de salud.
Además, los controles se extendieron al perímetro del establecimiento y al espacio aéreo circundante ante la eventual presencia de drones no autorizados. Estas disposiciones buscan preservar la intimidad del papa sin interrumpir el funcionamiento habitual de uno de los principales centros sanitarios de Roma.









