Un potente terremoto sacudió la región autónoma del Tíbet, en el oeste de China, y dejó un saldo preliminar de al menos 16 personas fallecidas y 32 heridas. La emergencia también provocó el colapso total de más de 300 viviendas, según los primeros reportes de las autoridades locales, que mantienen las labores de evaluación y asistencia en las zonas afectadas.
El movimiento telúrico se registró a 183 kilómetros al este-noreste de la ciudad de Nagqu, con una profundidad de 18 kilómetros. La intensidad de las sacudidas ocasionó importantes daños en las estructuras de la zona y agravó la situación de las familias que perdieron sus hogares.
Entre los heridos, 11 presentan lesiones de gravedad y requieren atención médica especializada. Ante la magnitud de la emergencia, los equipos de rescate y los organismos de respuesta trabajan para atender a los afectados, evaluar los daños materiales y determinar si existen personas atrapadas bajo los escombros.
La destrucción de viviendas ha dejado a cientos de personas en situación de vulnerabilidad, por lo que las autoridades coordinan el envío de ayuda humanitaria para cubrir las necesidades más urgentes de la población.
Réplicas mantienen en alerta a las autoridades
El terremoto principal ocurrió a las 16:33 GMT y fue registrado por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). Tras el movimiento inicial, se detectaron al menos seis réplicas, con magnitudes de entre 4,3 y 5,2, lo que ha mantenido la preocupación por la seguridad de los habitantes y de los equipos desplegados en el área.
La réplica de mayor intensidad se localizó a 193 kilómetros al noreste de Nagqu, mientras que otro evento sísmico fue registrado a 219 kilómetros al este-noreste de la ciudad. La persistencia de estos movimientos dificulta las inspecciones de las edificaciones afectadas y puede representar un riesgo adicional para las brigadas de rescate.
Las autoridades deben evaluar la estabilidad de las estructuras dañadas antes de permitir el ingreso de los equipos a determinados inmuebles. Asimismo, las condiciones de las rutas y las posibles afectaciones a la infraestructura pueden complicar el traslado de suministros y la llegada de asistencia a las comunidades más perjudicadas.
China activa respuesta de emergencia y moviliza ayuda
Frente a la magnitud del desastre, la Administración Sismológica de China activó el Nivel II de respuesta nacional de emergencia por terremotos. Esta medida permite coordinar el despliegue de recursos y personal para atender a los damnificados y acelerar las operaciones de asistencia.
Entre las acciones previstas se encuentra el envío de carpas, alimentos, medicamentos y otros suministros básicos para las familias que quedaron sin vivienda. También se contempla la movilización de contingentes de apoyo para reforzar las tareas de búsqueda, rescate y atención médica.
Las labores de emergencia continúan mientras las autoridades actualizan el balance de víctimas y daños. La prioridad es localizar a posibles sobrevivientes, garantizar atención oportuna a los heridos y proporcionar refugio a quienes perdieron sus hogares.
El terremoto ha puesto a prueba la capacidad de respuesta de los organismos de emergencia en una región donde las réplicas y las dificultades de acceso pueden retrasar las operaciones. En las próximas horas, las evaluaciones permitirán conocer con mayor precisión el alcance de la destrucción y las necesidades de la población afectada.








