El principal sindicato de agricultores de Francia intensificó este martes sus protestas al movilizar 353 tractores hasta el centro de París, cerca de la Asamblea Nacional, en una demostración de fuerza contra la política agrícola del Gobierno y el avance del acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur.
La movilización fue encabezada por la Federación Nacional de Sindicatos de Explotadores Agrícolas (FNSEA), cuyo presidente, Arnaud Rousseau, sostuvo que el sector atraviesa una situación crítica y expresó su desconfianza frente a las promesas políticas. “Las cosas tienen que avanzar”, señaló tras dialogar con la presidenta de la Asamblea Nacional, Yaël Braun-Pivet, quien se acercó a conversar con los manifestantes autorizados a ingresar a la capital.
Rousseau advirtió que la urgencia es extrema, al punto que “muchos agricultores no saben cómo van a terminar el año”, y reclamó medidas inmediatas en Francia, así como un llamado a los consumidores para priorizar la compra de productos nacionales.
¿Por qué los agricultores rechazan el acuerdo UE–Mercosur?
El líder sindical insistió en que la FNSEA buscará bloquear el avance del acuerdo UE Mercosur la próxima semana en Estrasburgo, cuando el tema sea abordado por el Parlamento Europeo. Según afirmó, Bruselas debe aplicar “un cambio de paradigma” que evite una competencia desleal para los productores europeos.
En ese sentido, los agricultores también reclamaron que no se presione a la baja los precios que reciben por sus productos, especialmente en un contexto de negociaciones anuales entre fabricantes y distribuidores en el país.
¿Hasta cuándo continuarán las movilizaciones en Francia?
El vicepresidente de la FNSEA, Damien Greffin, aseguró que la protesta con tractores en París se mantendrá hasta que el Gobierno brinde respuestas concretas. “La revuelta agrícola vuelve a arrancar hoy y seguiremos aquí hasta que se nos escuche”, afirmó.
Desde el Ejecutivo, el gabinete del primer ministro Sébastien Lecornu confirmó que recibirá a los representantes del sindicato agrícola esa misma tarde. Asimismo, la portavoz gubernamental Maud Bregeon anunció que continuarán los anuncios para el sector, abordando temas como la transmisión de explotaciones, los ingresos agrícolas, el agua de riego y la adaptación al cambio climático.
Las protestas también se extendieron fuera de la capital. El colectivo “Los ultras de la A64” levantó el bloqueo que mantenía desde el 12 de diciembre en una autopista cercana a Toulouse, aunque advirtió que la lucha continuará. Su portavoz, Jerôme Bayle, reiteró su rechazo al acuerdo UE–Mercosur y al protocolo sanitario que obliga al sacrificio total del ganado ante casos de dermatosis nodular.
Además, otros sindicatos agrícolas intensificaron las acciones con bloqueos y controles de camiones en puntos estratégicos del país, incluidos los puertos de Le Havre, Bayona y La Rochelle.
Las movilizaciones del sector agrícola evidencian la creciente tensión entre los productores franceses, el Gobierno y las autoridades europeas, en un contexto marcado por la incertidumbre económica, las negociaciones comerciales internacionales y la presión sobre los precios agrícolas.









