Un equipo de prensa vivió momentos de tensión mientras cubría los recientes bombardeos registrados en el sur del Líbano. El corresponsal Ali Chbib y el camarógrafo Mohammed Barjawi, integrantes de la cadena Al-Manar TV, resultaron heridos luego de que un dron israelí impactara contra un estacionamiento ubicado en las inmediaciones de la zona donde realizaban su labor periodística.
El hecho ocurrió alrededor de las 6:00 de la tarde del domingo 6 de septiembre, en la ciudad de Nabatieh. Tras la detonación, una fuerte onda expansiva lanzó escombros hacia los trabajadores de prensa, quienes se encontraban cubriendo los acontecimientos en el lugar.
Ambos periodistas sufrieron cortes y contusiones en las extremidades como consecuencia de la explosión. Debido a sus lesiones, fueron evacuados de emergencia hacia un centro hospitalario cercano, donde recibieron atención médica. Horas después, los dos fueron dados de alta.
Las imágenes registradas por el propio equipo muestran el momento en que la explosión interrumpe de manera repentina la cobertura. La fuerza de la detonación provocó que los reporteros reaccionaran inmediatamente ante la lluvia de escombros que se desplazó hacia su ubicación.
El riesgo de ejercer el periodismo en zonas de conflicto
El incidente volvió a poner en evidencia los riesgos que enfrentan los periodistas que permanecen en primera línea para informar sobre los enfrentamientos en Medio Oriente.
El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) condenó el ataque y señaló que el caso se suma a una preocupante escalada de agresiones contra trabajadores de medios de comunicación en la región.
Según los registros del organismo, 263 periodistas y trabajadores de medios han muerto y otros 174 han resultado heridos desde el inicio de las hostilidades entre Israel y Gaza, conflicto que posteriormente se extendió hacia territorio libanés.
El llamado internacional para proteger a la prensa
Ante esta situación, Sara Qudah, directora regional del CPJ, cuestionó la capacidad de las treguas y los acuerdos de alto el fuego para garantizar la seguridad de los periodistas que continúan trabajando en las zonas afectadas por la violencia.
La representante remarcó la necesidad de respetar y proteger la labor de los profesionales de la información, especialmente en escenarios donde los ataques y las explosiones pueden producirse en cuestión de segundos.
El caso de Ali Chbib y Mohammed Barjawi vuelve a mostrar el peligro al que están expuestos los equipos de prensa que cubren conflictos armados desde el terreno. Aunque ambos periodistas sobrevivieron y pudieron regresar a sus hogares tras recibir atención médica, el episodio refleja la vulnerabilidad de quienes continúan informando desde zonas donde la violencia forma parte de la rutina.









