Lo que comenzó como una oportunidad laboral en el extranjero terminó convirtiéndose en una pesadilla. Un ciudadano peruano viajó a Rusia con la expectativa de trabajar como agente de seguridad, pero, según denunció su hermana, fue trasladado a una base militar, recibió entrenamiento y posteriormente enviado al frente de batalla en la guerra contra Ucrania.
La denuncia fue realizada por Rosa María Gómez, quien relató que su hermano habría sido llevado al país europeo bajo una promesa de trabajo que nunca se concretó. La familia asegura que el hombre se desempeñaba como personal de seguridad en Perú y que aceptó viajar pensando que realizaría una labor similar en Rusia.
Sin embargo, la situación cambió tras su llegada. De acuerdo con el testimonio de Gómez, su hermano fue conducido a instalaciones militares y sometido a entrenamiento antes de ser enviado a una zona de combate.
De una oferta laboral a una zona de guerra
Según relató la familiar, el peruano habría sido contactado con la promesa de trabajar como encargado de seguridad de edificios públicos. La propuesta habría resultado atractiva debido a su experiencia previa en labores de vigilancia.
“Mi hermano fue estafado y engañado para un trabajo en Rusia”, sostuvo Gómez, al explicar que nunca tuvo previsto incorporarse a actividades militares ni participar en el conflicto armado.
La situación habría generado preocupación desde los primeros momentos. De acuerdo con su hermana, el ciudadano peruano se negó a aceptar las condiciones que encontró al llegar y posteriormente fue trasladado a una base militar, donde recibió entrenamiento.
La familiar sostiene que no sería el único peruano que habría llegado a Rusia bajo circunstancias similares. Según su versión, otros compatriotas también habrían sido llevados con la promesa de acceder a trabajos de seguridad y posteriormente enviados a zonas relacionadas con el conflicto.
Intentó escapar y buscó ayuda en la Embajada
Ante el temor de ser enviado al frente de batalla, el ciudadano peruano habría intentado escapar en dos oportunidades.
Durante su primer intento, acudió a la Embajada del Perú en Rusia en busca de asistencia. Sin embargo, según contó Gómez, el personal diplomático le habría indicado que no podía ayudarlo directamente y le recomendó intentar escapar.
“La primera vez fue a la Embajada peruana que está en Rusia y le dijeron que no podían ayudarlo”, relató la hermana.
Posteriormente, el ciudadano habría vuelto a intentar escapar, pero terminó siendo capturado y actualmente se encontraría como prisionero de guerra en territorio ucraniano, según la información proporcionada por su familia.
Sus familiares buscan ahora que el Gobierno peruano intervenga y gestione las acciones necesarias para facilitar su retorno al país.
El caso expuesto por Rosa María Gómez pone nuevamente sobre la mesa la situación de ciudadanos extranjeros que llegan a zonas de conflicto bajo presuntas ofertas laborales y terminan involucrados en actividades militares.









