El encuentro por los octavos de final de la Copa Sudamericana entre Independiente de Argentina y la Universidad de Chile, disputado en el estadio Libertadores de América, fue suspendido el último miércoles por la noche a raíz de graves incidentes de violencia protagonizados por hinchas de ambos equipos.
La suspensión se produjo apenas iniciado el segundo tiempo, cuando los enfrentamientos entre simpatizantes derivaron en una batalla campal dentro del estadio. El saldo fue de al menos 20 heridos, de los cuales dos presentan traumatismos craneoencefálicos graves, y cerca de 90 personas detenidas, según reportes del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires y de fuentes policiales.
Violencia incontrolable en las tribunas
Los incidentes comenzaron en los últimos minutos del primer tiempo y se intensificaron durante el entretiempo. Hinchas de Universidad de Chile, ubicados en una de las tribunas altas, comenzaron a lanzar objetos contundentes —incluyendo piedras, palos, inodoros y asientos— hacia los sectores inferiores, donde se encontraba la parcialidad local.
Pese a estos hechos, el árbitro decidió dar inicio al segundo tiempo. Sin embargo, tras apenas tres minutos de juego, el partido fue nuevamente interrumpido ante la creciente violencia, que obligó a los jugadores a regresar a los vestuarios. Finalmente, la organización decidió la suspensión definitiva del partido.
Dos heridos graves
El Hospital Fiorito recibió a 13 de los heridos, incluidos los dos casos de mayor gravedad. Uno de ellos presentaba fractura y hundimiento de cráneo con múltiples cortes, mientras que el otro también fue operado por lesiones severas. Ambos se encuentran en estado crítico en la unidad de terapia intensiva. Otros pacientes fueron derivados a los hospitales Presidente Perón y Eduardo Wilde.
Conmebol condena los hechos y advierte sanciones
La Conmebol emitió un comunicado oficial este jueves en el que repudió los hechos de violencia ocurridos en Avellaneda y confirmó la cancelación del encuentro, argumentando la falta de garantías de seguridad por parte del club local y las autoridades.
“La Confederación expresa su repudio y condena enérgicamente los actos de violencia registrados dentro y fuera del estadio”, señala el documento.
Además, la entidad deportiva anunció que está recopilando todos los informes del árbitro, veedores y autoridades para evaluar las sanciones correspondientes.
“La Conmebol actuará con la mayor firmeza, de acuerdo con el reglamento de la Comisión Disciplinaria”, añadió.
También criticó directamente a Independiente por la falta de medidas de prevención y exhortó a todos los clubes participantes a reforzar la seguridad cuando actúen como locales.
Gabriel Boric se pronuncia
El presidente de Chile, Gabriel Boric, se pronunció sobre los incidentes a través de su cuenta oficial en X, donde condenó la violencia y la mala organización del evento. Además, instruyó a su embajador en Argentina, José Antonio Viera Gallo, a asistir personalmente a los centros de salud y comisarías donde se encuentran los ciudadanos chilenos involucrados.
“Nuestra prioridad como Gobierno es conocer el estado de nuestros compatriotas que han sido agredidos, asegurar su atención médica inmediata y que a quienes están detenidos se les respeten sus garantías”, escribió Boric.
Próxima fase de la Copa Sudamericana
El partido de vuelta entre Independiente y Universidad de Chile definía al clasificado que enfrentaría a Alianza Lima en la siguiente ronda de la Copa Sudamericana. Con la suspensión y cancelación del encuentro, la continuidad de la llave queda en manos de la Conmebol. La entidad deberá tomar una decisión una vez se analicen todos los antecedentes.










