Lo que comenzó como una celebración por el triunfo de la selección mexicana en el Mundial 2026 terminó convirtiéndose en una tragedia. Roberto Arellano Acevedo, el conductor que atropelló a un grupo de aficionados en Cabo San Lucas, falleció el pasado 30 de junio luego de permanecer varios días hospitalizado a causa de las graves lesiones que sufrió tras ser golpeado por una multitud enfurecida después del accidente.
El caso ha generado un intenso debate en México, ya que las autoridades investigan tanto las circunstancias que provocaron el atropello como la agresión sufrida por el conductor. Mientras algunas de las personas heridas continúan recuperándose en hospitales, la Fiscalía busca determinar las responsabilidades de todos los involucrados en el violento episodio.
Así ocurrió el atropello masivo
Los hechos ocurrieron la noche del 24 de junio en el bulevar Lázaro Cárdenas, en Cabo San Lucas, estado de Baja California Sur. Cientos de personas celebraban en las calles la victoria de México frente a República Checa cuando un automóvil Volkswagen negro quedó rodeado por aficionados que festejaban e impedían el paso del vehículo.
De acuerdo con los reportes preliminares, el conductor aceleró repentinamente y avanzó entre la multitud, atropellando a aproximadamente 17 personas. Varias de las víctimas sufrieron lesiones de consideración y fueron trasladadas a diferentes centros de salud, donde algunas permanecen bajo observación médica.
El recorrido del automóvil terminó cuando impactó contra un poste. Inmediatamente después, decenas de personas sacaron al conductor del vehículo y comenzaron a golpearlo violentamente. La intervención de la Policía evitó que la agresión continuara, permitiendo su traslado a un hospital, donde permaneció internado en estado crítico hasta su fallecimiento.
Investigan el atropello y la golpiza
Las autoridades mexicanas confirmaron que Roberto Arellano Acevedo murió debido a un severo traumatismo craneoencefálico y otras lesiones ocasionadas durante la agresión posterior al atropello. El hombre, quien trabajaba como prestador de servicios turísticos y era padre de dos hijas, permanecía bajo custodia mientras recibía atención médica.
La Procuraduría General de Justicia de Baja California Sur mantiene abiertas dos líneas de investigación: la primera para esclarecer qué originó el atropello y determinar si existió alguna responsabilidad penal por parte del conductor; y la segunda para identificar a las personas que participaron en la golpiza que finalmente le costó la vida. Hasta el momento no se ha informado sobre detenidos por la agresión.
El caso ha provocado opiniones divididas en redes sociales. Mientras algunos usuarios consideran que el conductor actuó de manera irresponsable al acelerar entre la multitud, otros cuestionan la violencia con la que reaccionaron los asistentes y sostienen que nadie debía tomar la justicia por sus propias manos. Las autoridades han reiterado que las investigaciones continuarán hasta esclarecer completamente los hechos y establecer las responsabilidades correspondientes.








