Este viernes 26 de septiembre, choferes y cobradores de la empresa de transporte público Línea 41 suspendieron sus actividades y se movilizaron en caravana hacia el Congreso de la República. La medida fue adoptada como respuesta a la creciente ola de extorsiones que afecta al sector, la cual ha dejado incluso vehículos atacados y trabajadores amenazados.
¿Por qué protestan los transportistas de la Línea 41?
Desde las primeras horas de la mañana, al menos diez unidades partieron desde la entrada de Trapiche, en la Panamericana Norte, a la altura de Puente Piedra. A ellos se sumaron decenas de transportistas que se concentraron en el punto de encuentro para exigir mayor seguridad y resultados concretos por parte de las autoridades.
Este viernes 26 de septiembre, choferes y cobradores de la empresa de transporte público Línea 41 suspendieron sus actividades y se movilizaron en caravana hacia el Congreso de la República. La medida fue adoptada como respuesta a la creciente ola de extorsiones que afecta al sector, la cual ha dejado incluso vehículos atacados y trabajadores amenazados.
Desde las primeras horas de la mañana, al menos diez unidades partieron desde la entrada de Trapiche, en la Panamericana Norte, a la altura de Puente Piedra. A ellos se sumaron decenas de transportistas que se concentraron en el punto de encuentro para exigir mayor seguridad y resultados concretos por parte de las autoridades.
La paralización comprende el 100 % de las unidades de la empresa Línea 41, lo que representa cerca de 80 vehículos fuera de circulación. El paro de hoy da continuidad a la protesta realizada el jueves 25, en la que otros gremios del transporte también se movilizaron hacia el Parlamento.
Miguel Palomino, vocero de los transportistas, afirmó que la medida se mantendrá hasta que sean recibidos por los voceros de las bancadas congresales. “Queremos resultados inmediatos. Ya se ha trabajado el 11 de abril, el 16 de junio, y seguimos siendo víctimas de extorsiones y asesinatos”, indicó.
¿Qué exigen y cómo afecta esta movilización?
Los transportistas exigen la instalación de una nueva mesa de diálogo sobre seguridad ciudadana y denuncian la falta de avances en las investigaciones sobre los crímenes y amenazas que enfrentan. Además, solicitarán la renuncia de los ministros del Interior, Transporte y Justicia, a quienes responsabilizan por la inacción frente a la criminalidad.
Palomino también reveló que otras empresas de transporte de Lima Norte y Lima Sur se han sumado a la paralización, aunque han preferido mantenerse en reserva por temor a represalias de la Autoridad de Transporte Urbano (ATU) y la Gerencia de Transporte. “Nos exigen seguir trabajando, pero los empresarios no denuncian por miedo. Somos los conductores quienes estamos pagando el precio”, señaló.
Aproximadamente a las 9:00 a.m., los manifestantes bloquearon un tramo de la Panamericana Norte, afectando la circulación vehicular. Aunque inicialmente la marcha se desarrollaba en un solo carril, el avance se volvió más lento debido a la presencia de numerosas unidades.
La Policía Nacional del Perú ha indicado que los transportistas pueden acercarse al Congreso, pero sin ingresar con los buses, decisión que ha generado rechazo entre los manifestantes, quienes insisten en llegar al Parlamento con sus unidades para visibilizar su protesta.
La movilización de los transportistas de la Línea 41 refleja la creciente preocupación del sector frente a la inseguridad y extorsiones que enfrentan a diario. Con más de 80 vehículos paralizados, la protesta ha tenido un impacto significativo en el transporte público de Lima Norte, mientras los dirigentes esperan ser atendidos por el Congreso para exigir soluciones concretas.









