Este 2 de octubre, más de 50 empresas de transporte urbano en Lima y Callao acataron un paro convocado por la Asociación Nacional de Integración de Transportistas (ANITRA), como medida de protesta ante el incremento de actos delictivos que afectan al sector. Asesinatos, extorsiones y amenazas diarias contra choferes impulsaron esta movilización, que ANITRA ha calificado como una protesta “por la vida”.
Martín Valeriano, presidente del gremio, sostuvo que esta no es una medida política ni gremial, sino una acción de emergencia frente al abandono estatal. “Cada día matan a un conductor. La autoridad no hace nada. Nos están dejando solos”, declaró en entrevista televisiva.
El gremio enfatizó que el reclamo no está relacionado con tarifas ni rutas, sino con la falta de seguridad para conductores y pasajeros. Según Valeriano, las promesas del Gobierno tras anteriores mesas de diálogo no se han cumplido.
¿Qué reclamos tiene ANITRA contra el Gobierno?
Uno de los principales cuestionamientos del gremio es la exclusión de ANITRA en las recientes reuniones con el Ejecutivo, a pesar de haber liderado protestas anteriores por temas de seguridad. Valeriano denunció que solo se convoca a grupos que “no representan al transporte urbano real”, lo cual fragmenta al sector y debilita sus demandas.
Otro punto crítico es el incumplimiento del acta de compromiso firmada el 11 de abril de 2024, en la que participaron representantes de los tres poderes del Estado y otras instituciones. El documento contemplaba acciones contra el crimen organizado en el transporte, pero según el gremio, ninguna de las medidas se ha implementado.
Respecto a las propuestas de autodefensa armada, ANITRA rechazó tajantemente esta alternativa. “No podemos vivir a balazos. Para eso está la Policía y el Ministerio del Interior”, señaló Valeriano.
Reacciones y medidas adoptadas por el Estado
El Ministerio de Trabajo emitió un comunicado otorgando dos horas de tolerancia a trabajadores afectados por la paralización. Además, recomendó priorizar el teletrabajo en los casos que lo permitan, y pidió a las empresas aplicar criterios de flexibilidad para compensar los retrasos.
Desde tempranas horas del día, se reportaron bloqueos intermitentes y disminución del servicio en avenidas clave, lo que afectó a miles de usuarios del transporte público.
El paro del 2 de octubre expuso la gravedad de la crisis de seguridad que vive el sector transporte en Lima y Callao. La paralización convocada por ANITRA evidenció el malestar creciente entre conductores, quienes denuncian estar desprotegidos ante la criminalidad.









