El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue recibido este lunes por el emperador japonés Naruhito en el inicio de su visita oficial a Japón, una gira que busca fortalecer las relaciones bilaterales en una nueva etapa marcada por el liderazgo de la primera ministra Sanae Takaichi, la primera mujer en ocupar ese cargo en la historia del país asiático.
Trump aterrizó en el aeropuerto de Haneda y, tras sobrevolar Tokio en helicóptero, se trasladó al Palacio Imperial, donde fue recibido por Naruhito en una ceremonia privada.
“Hola, qué bueno verte”, saludó amistosamente el mandatario estadounidense, quien ya había coincidido con el emperador en 2019, poco después de su ascenso al trono. Durante el breve encuentro, ambos intercambiaron palabras cordiales antes de continuar su conversación en el interior del palacio, en un acto cerrado a la prensa.
La agenda oficial de Trump en Japón se extenderá hasta el miércoles, y su reunión más esperada tendrá lugar el martes por la mañana, cuando se encuentre con Takaichi, exactamente una semana después de que la dirigente asumiera el poder.
El encuentro marcará el primer diálogo presencial entre ambos líderes, tras una conversación telefónica mantenida el sábado, en la que, según declaraciones de ambos, manifestaron una impresión favorable mutua.
¿Una alianza renovada?
Horas antes de su llegada, Trump elogió públicamente a la nueva primera ministra japonesa por mantener una línea política cercana al fallecido exmandatario Shinzo Abe.
“Va a ser muy bueno. Eso realmente ayuda a Japón y a Estados Unidos. Creo que va a ser fantástica”, declaró a bordo del Air Force One.
Por su parte, Takaichi respondió con un mensaje en la red social X: “¡Bienvenido a Japón! Espero con ganas verte mañana y tener una conversación fructífera sobre cómo fortalecer aún más nuestra gran alianza”. Su publicación estuvo acompañada por una fotografía de la Torre de Tokio y otros íconos de la capital iluminados con los colores de la bandera estadounidense.
¿Temas en la mesa de diálogo?
Fuentes diplomáticas adelantaron que el comercio y la defensa dominarán la cumbre. Washington busca que Tokio incremente su gasto militar y su contribución al despliegue de tropas estadounidenses en territorio japonés.
Además, aún queda por definir el destino de los 550 000 millones de dólares comprometidos por Japón para invertir en Estados Unidos, parte del acuerdo comercial alcanzado en julio pasado.
La visita de Trump a Japón marca el inicio de una etapa clave en la relación bilateral entre ambos países, en un contexto de cambios políticos en Tokio y con una agenda que apunta a consolidar la cooperación en materia económica y de seguridad regional.









