El gobierno de Indonesia elevó este miércoles la alerta del volcán Semeru al nivel IV, el más alto en la escala nacional, tras registrarse una serie de erupciones que lanzaron flujos piroclásticos por las laderas de la montaña e incrementaron el riesgo para las poblaciones cercanas.
La decisión fue confirmada por el Centro de Vulcanología y Mitigación de Peligros Geológicos, que además estableció un radio de exclusión de 8 kilómetros desde el cráter.
Según el comunicado oficial, las condiciones meteorológicas y la densa nube de ceniza dificultaron la visibilidad, pero los sensores registraron actividad eruptiva constante. Las autoridades señalaron que las avalanchas de gases calientes, rocas y cenizas descendieron hasta 7 kilómetros y las columnas eruptivas alcanzaron alturas de entre 2 y 5.6 kilómetros.
¿Qué está ocurriendo en el volcán Semeru?
El Semeru, con 3.600 metros de altura y considerado uno de los volcanes más activos del país, expulsó nubes de ceniza que avanzaron rápidamente hacia aldeas cercanas en la provincia de Java Oriental. Varias localidades quedaron cubiertas por una capa gris, mientras que rutas como la que conecta Lumajang con Malang fueron cerradas por el riesgo de avance de lava.
Además, medios locales reportaron la posibilidad de que escaladores hayan quedado atrapados en la zona, aunque hasta el momento no existe confirmación oficial. El medio Badan Geologi señaló preliminarmente que algunas personas habrían sufrido quemaduras por la exposición a nubes ardientes, aunque las cifras de afectados continúan en verificación.
El tráfico aéreo también se vio alterado, con desvíos preventivos debido a la presencia de ceniza volcánica que podría comprometer la seguridad de los vuelos.
¿Cómo responden las autoridades y qué riesgos persisten?
La Agencia Nacional de Gestión de Desastres (BNPB) informó que al menos 300 personas fueron evacuadas hacia dos refugios temporales. Tres aldeas de Java Oriental se encuentran entre las más afectadas, mientras continúan las labores de monitoreo y asistencia humanitaria.
Indonesia, ubicada en el Anillo de Fuego del Pacífico, alberga más de 400 volcanes, de los cuales 129 están activos y 65 se consideran peligrosos. En los últimos años, el país ha enfrentado episodios críticos, como la erupción del Merapi en 2023, que dejó 23 fallecidos, y los deslizamientos posteriores en 2024 que ocasionaron más de 60 muertes.
El Semeru ya había mostrado actividad significativa en mayo, pero la reciente intensificación obligó a las autoridades a escalar la alerta desde nivel II hasta el nivel IV en cuestión de horas, reforzando protocolos de evacuación y restricciones de movilidad.
La elevación de la alerta al nivel máximo evidencia el aumento del riesgo en torno al volcán Semeru, mientras las autoridades continúan con evacuaciones, cierres preventivos y monitoreo constante. Las evaluaciones en curso determinarán si la actividad disminuye o si será necesario ampliar las medidas de protección en las próximas horas.









