La posición de Francia frente al acuerdo comercial entre la Unión Europea y los países del Mercosur volvió a quedar clara. El presidente Emmanuel Macron reafirmó ante líderes europeos reunidos en Berlín que su país no respalda el tratado en las condiciones actuales, al considerar que no garantiza una protección suficiente para los agricultores franceses. La declaración se produce en un momento clave, cuando la Comisión Europea se prepara para completar y firmar el acuerdo de libre comercio.
Fuentes cercanas al Palacio del Elíseo señalaron que Macron transmitió su postura tanto a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, como al presidente del Consejo Europeo, António Costa. Desde París se insiste en que el texto actual no cumple los requisitos necesarios para evitar un impacto negativo en el sector agrario, uno de los más sensibles en el país. En ese contexto, el mandatario francés solicitó aplazar el examen del acuerdo.
¿Por qué Francia se opone al acuerdo con el Mercosur?
El principal argumento del Gobierno francés se centra en la preocupación de los agricultores, quienes consideran que el tratado generará una competencia desleal y una pérdida significativa de ingresos. El acuerdo facilitaría la entrada al mercado europeo de productos como carne, azúcar, arroz, miel y soja procedentes de Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay. A cambio, la Unión Europea exportaría automóviles, maquinaria, vinos y licores hacia estos países.
El sector agrícola francés sostiene que estas importaciones no siempre cumplen las mismas normas sanitarias, medioambientales y de producción exigidas a los productores europeos. Además, el campo ya se encuentra debilitado por cambios en los hábitos de consumo y por el aumento de los costos de producción, lo que ha intensificado su rechazo al tratado en los últimos meses.
¿Cómo se mueve el tablero político dentro de la Unión Europea?
Francia trabaja activamente para conformar una minoría de bloqueo antes de la votación prevista en Bruselas el 20 de diciembre. Para frenar el acuerdo se requiere el respaldo de al menos cuatro Estados miembros que representen el 35% de la población de la UE. Hasta el momento, Italia ha coincidido con Francia en la necesidad de un informe previo a la votación final, según fuentes citadas por Reuters.
Otros países como Polonia, Hungría, Austria e Irlanda también han mostrado reservas. El ministro de Agricultura polaco, Stefan Krajewski, calificó cualquier aplazamiento como “una muy buena señal”. Francia ha establecido tres condiciones para reconsiderar su apoyo: cláusulas de salvaguardia sólidas, normas equivalentes para productos importados y europeos, y controles estrictos a las importaciones.
En contraste, España, Alemania y los países escandinavos defienden el acuerdo, argumentando la necesidad de diversificar mercados ante la competencia china y la amenaza de aranceles por parte de Estados Unidos.
Mientras las instituciones europeas avanzan hacia una decisión, el debate sobre el acuerdo con el Mercosur sigue abierto. La postura firme de Francia y el respaldo de varios Estados miembros reflejan las divisiones internas en la UE, en un contexto marcado por la presión del sector agrícola y la proximidad de una votación clave que definirá el futuro del tratado.









