El presidente municipal de Uruapan, en el estado mexicano de Michoacán, Carlos Alberto Manzo Rodríguez, fue asesinado el sábado por la noche durante las festividades del Día de Muertos. El ataque ocurrió en la plaza principal de la ciudad frente a decenas de asistentes, mientras el alcalde participaba en un acto público.
Asesinato en plena celebración
Según el secretario de Seguridad Federal, Omar García Harfuch, un hombre no identificado disparó siete veces contra Manzo antes de ser abatido por las fuerzas de seguridad. El alcalde fue trasladado de emergencia a un hospital, donde falleció minutos después. En el atentado también resultaron heridos un regidor y uno de sus escoltas.
El Gabinete de Seguridad del Gobierno de México confirmó en su cuenta oficial de la red social X que dos personas fueron detenidas tras la agresión y aseguró que el crimen “no quedará impune”. Las autoridades federales y estatales desplegaron un operativo en el municipio con el apoyo de la Guardia Nacional y la Policía de Michoacán.
El secretario García Harfuch informó que el arma incautada al atacante está vinculada con enfrentamientos previos entre grupos criminales que operan en la región. Además, recordó que el alcalde contaba con un equipo de seguridad asignado desde diciembre de 2024, el cual fue reforzado en mayo.
“Lamentablemente, los agresores aprovecharon la vulnerabilidad de un evento público para realizar el ataque”, indicó.
Michoacán es uno de los estados más violentos de México y escenario de disputas entre organizaciones como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Cárteles Unidos, La Familia Michoacana y Los Caballeros Templarios. Manzo había denunciado en reiteradas ocasiones la presencia de estos grupos en Uruapan y solicitado apoyo a la presidenta Claudia Sheinbaum para combatir la inseguridad en su municipio.
En una transmisión en vivo minutos antes del atentado, el alcalde se dirigió a los ciudadanos deseándoles “una agradable noche” y pidiendo tranquilidad durante las celebraciones.
La presidenta Sheinbaum condenó el asesinato calificándolo como un “vil acto” y aseguró que su gobierno reforzará la estrategia de seguridad nacional. “Estos hechos tan lamentables nos impulsan a fortalecerla aún más”, expresó a través de sus redes sociales.
Contexto de violencia persistente
El crimen de Carlos Manzo se suma a una larga lista de hechos violentos registrados en Michoacán, donde los homicidios dolosos superan los mil casos entre enero y septiembre de 2025, según cifras oficiales. Apenas el 20 de octubre, fue hallado sin vida el empresario Bernardo Bravo Manríquez, líder de los productores de limón de Apatzingán, tras denunciar extorsiones en el sector.
El Gobierno Municipal de Uruapan expresó su “profundo dolor e indignación” por la muerte del alcalde, calificando el hecho como un acto “cobarde y cruel” que atenta contra la paz y la justicia del pueblo uruapense.
Las autoridades mexicanas mantienen patrullajes en Uruapan y continúan las investigaciones para esclarecer los hechos. Mientras tanto, la comunidad local y el país entero lamentan la muerte de un funcionario que había pedido protección ante la creciente violencia que golpea al estado de Michoacán.









