Un nuevo hecho violento contra el transporte público sacudió la avenida Lima, en la zona de Pampas de Pachacámac, dentro del distrito de Lurín. La noche del jueves 16 de octubre, una combi informal fue atacada a balazos por presuntos extorsionadores mientras trasladaba pasajeros desde José Gálvez, en Villa María del Triunfo, hacia el kilómetro 40 de la Panamericana Sur.
El conductor, de nacionalidad venezolana, y su cobradora murieron en el acto. Según testigos, los atacantes persiguieron a la unidad a bordo de una motocicleta y una camioneta. Uno de ellos abrió fuego directamente contra el chofer mientras el vehículo seguía en movimiento, lo que desató el pánico entre los ocupantes.
Las balas también alcanzaron a una pasajera que iba en el asiento delantero y a otros tres usuarios, quienes fueron trasladados de emergencia al Hospital de Villa El Salvador.
Fuentes médicas informaron que una de las víctimas, una mujer de 46 años que se dedicaba a la venta de desayunos, se encuentra en estado crítico tras recibir un disparo en la cabeza. La familia de la víctima permanece a la espera de un parte médico actualizado sobre su condición.
Extorsiones en aumento dentro del transporte informal
De acuerdo con el reporte de Buenos Días Perú de Panamericana Televisión, el ataque se enmarca en una cadena de extorsiones que afecta al transporte informal en Lima. Voceros del sector relataron que las mafias exigen cobros de entre 5 y 10 soles diarios por unidad, aunque algunos transportistas denunciaron cuotas mucho más elevadas, que alcanzan los 200 soles diarios.
Compañeros del chofer asesinado señalaron que la víctima ya había recibido amenazas y era presionada para pagar “cupos” a cambio de poder trabajar sin represalias.
“Nos vienen amenazando desde hace semanas y nadie hace nada”, denunció uno de los transportistas en la zona del atentado, donde vecinos y colegas encendieron velas para exigir justicia.
Reacción del gremio transportista y anuncio de protestas
Tras el crimen, el gremio Transportes Unidos, presidido por Martín Ojeda, anunció una protesta simbólica con el “apagado de motores” durante tres minutos al mediodía. El pronunciamiento, firmado por los gremios de los conos Norte, Sur, Este y Centro, exhorta a las autoridades a reforzar la seguridad y combatir la extorsión.
“No más muertes, no más violencia”, señala el comunicado, en el que los transportistas expresan su indignación y solidaridad con las víctimas de la creciente ola delictiva. También recordaron los compromisos asumidos por el Gobierno en mesas de trabajo anteriores y exigieron resultados concretos.
La Policía Nacional trasladó la unidad atacada a la comisaría de Lurín para las investigaciones correspondientes. Los agentes manejan la hipótesis de un ataque por cobro de cupos dentro del esquema de extorsiones al transporte informal.









