Este 25 de agosto, la Primera Sala Penal de Apelaciones de la Corte Superior de Justicia de Ucayali confirmó la sentencia condenatoria de 28 años y tres meses de prisión efectiva contra Segundo Atachi Félix, Josimar Atachi Félix, José Carlos Estrada Huayta y Hugo Soria Flores, por el asesinato de cuatro líderes indígenas asháninkas que defendían el bosque amazónico en la región de Ucayali.
La lectura de sentencia se realizó desde las 2:30 p.m. hasta las 10:45 p.m., y también incluyó una orden de captura inmediata para los sentenciados. Además, deberán pagar S/400.000 de reparación civil, equivalentes a S/100.000 por cada familia afectada.
Crimen contra defensores del medio ambiente
Las víctimas, Edwin Chota, Jorge Ríos Pérez, Francisco Pinedo Ramírez y Leoncio Quintísima Meléndez, fueron asesinados en 2014 mientras se dirigían a Brasil para coordinar el reconocimiento territorial de sus comunidades ante la falta de respuesta del Estado peruano. Todos ellos eran líderes de la comunidad de Alto Tamaya - Saweto y luchaban activamente contra la tala ilegal.
Según las investigaciones, fueron torturados y asesinados brutalmente por sujetos vinculados a intereses madereros. Sus cuerpos fueron encontrados días después en la selva, devorados parcialmente por animales carroñeros.
Testimonios clave durante el juicio
Durante el juicio oral, iniciado en 2023, se presentaron testimonios reveladores. Uno de los principales fue el de Jaime Arévalo Campos, testigo presencial que encontró los cuerpos de las víctimas y narró en detalle los hechos. Además, un testigo protegido declaró que las víctimas habían sido amenazadas previamente por los asesinos, quienes los acusaban de ser “soplones” por denunciar la tala ilegal.
El testimonio fue confirmado por la jueza Ana Bedoya Maque en la sentencia inicial de abril de 2024, donde ya se había impuesto la pena de 28 años a los acusados.
Apelaciones y aumento de la reparación civil
La condena fue apelada tanto por los sentenciados como por los representantes de las víctimas. Los abogados de los acusados solicitaron la nulidad del proceso, mientras que la fiscalía y las familias exigieron aumentar la reparación civil y endurecer la pena por los delitos de asesinato y tortura.
Finalmente, la Corte de Apelaciones ratificó la pena y duplicó la reparación civil, de S/200.000 a S/400.000.
Involucrados y prófugos
Además de los cuatro sentenciados, el caso incluye a Eurico Mapes Gómez, actualmente prófugo. La justicia ha reservado su proceso hasta su captura. Según la tesis fiscal, Estrada Huayta y Soria Flores habrían sido los autores intelectuales, mientras que los hermanos Atachi y Mapes ejecutaron el crimen.
Amenazas a las viudas de los líderes indígenas
Durante el proceso judicial, se denunciaron amenazas contra las viudas de los dirigentes asesinados. Jamer López, presidente de la Organización Regional AIDESEP Ucayali, señaló que ellas recibieron llamadas sospechosas y que incluso uno de los hermanos Atachi habría intentado acercarse a una de ellas.
Las organizaciones indígenas han exigido al Estado que garantice la seguridad de las viudas y de toda la comunidad de Saweto, que aún vive en condiciones de alta vulnerabilidad frente a las mafias de tala ilegal.
Contexto del caso Saweto
El crimen ocurrió el 1 de septiembre de 2014, cuando los líderes fueron interceptados en un tambo en la quebrada Putaya. Fueron torturados, asesinados y desmembrados. Las víctimas habían denunciado reiteradamente a los madereros ilegales que operaban dentro del territorio asháninka. En vida, lucharon por la titulación de sus tierras y la defensa del medio ambiente.









