A una semana del anuncio de medidas contra el crimen en Pataz por parte del Gobierno, el principal sospechoso de la masacre de 13 trabajadores mineros, Miguel Rodríguez Díaz, alias ‘Cuchillo’, aún no cuenta con orden de captura. Pese a ser señalado desde Palacio como presunto autor intelectual, el implicado continúa en la clandestinidad.
Desde su escondite, Rodríguez Díaz envió una carta notarial dirigida a la presidenta Dina Boluarte, exigiendo una rectificación pública. En el documento, alega que sus declaraciones han afectado su vida personal y sus actividades, y que no existe una acusación formal ni carpeta fiscal abierta en su contra.
La defensa legal de ‘Cuchillo’ ha dado un plazo de cinco días para que la jefa de Estado se rectifique. De no hacerlo, advirtieron que presentarán una denuncia por difamación agravada. “Se le ha atribuido un delito sin prueba alguna”, afirmó su abogado.
El presunto cabecilla también negó desde el extranjero estar involucrado en el crimen y afirmó no encontrarse ya en Colombia. A través de una videollamada, evitó mostrar su rostro y aseguró que solo se entregará cuando existan garantías.
Rodríguez Díaz sostuvo que está dispuesto a ponerse a disposición de la justicia, pero remarcó que lo hará solo en el “momento adecuado”, ya que considera injustas las acusaciones en su contra.









