Las familias afectadas por el incendio ocurrido en Pamplona Alta, expresaron su preocupación por el miedo de perder los terrenos donde antes vivían. Mas de 700 personas resultaron damnificados tras el accidente que destruyo cerca de 100 viviendas de material precario.
Temor a los invasores y traficantes de terreno
Los vecinos se niegan a dejar la zona. Viven con el miedo, que al ser trasladados a refugios temporales, invasores y traficantes de terrenos se apoderen de los espacios que antes fueron sus hogares. Vecinos denunciaron que algunas personas ajenas al incidente han intentado ocupar los espacios dañados.
Las autoridades locales indicaron que el terreno pertenece al Ministerio de Educación, lo que complicaba la permanencia de los ocupantes. Aun asi, las víctimas del incendio exigen garantías para no ser desalojados y tener la oportunidad de reconstruir sus viviendas.
"Esta área que se ha quemado esta en litigio con el estado, hay un proceso judicial con orden de desalojo, lo que complica las cosas". Aseguró Mario Casaretto, Grte de gestión del riesgo de desastres de la MML.
Vivir entre cenizas y carpas improvisadas
El incendio se registro el ultimo fin de semana y consumió en pocas horas gran parte del asentamiento, dejando a familias enteras sin techo donde vivir ni pertenencias, incluso cobrándose la vida de animales indefensos.
Los bomberos trabajaron de forma inmediata para aplacar el fuego que consumía las viviendas, mientras los vecinos fueron en busca de las pocas pertenencias que les quedaban en medio del peligro.
Desde entonces las familias permanecen en carpas improvisadas cerca de la zona afectada, donde aseguran que se sienten mas seguros para vigilar sus terrenos. Exigen mayor presencia policial y del estado para evitar a los invasores.

Mientras tanto, las autoridades evalúan reubicarlos y brindarles asistencia, aunque los damnificados insisten : no quieren marcharse. Detrás de cada familia hay una historia, un esfuerzo y un temor que no fueron calmados: el de perder, una vez mas, su hogar.
A pesar de las perdidas y la incertidumbre, las familias continúan firmes en su decisión de permanecer en ele lugar donde vivían. Esperan que las autoridades les brinden soluciones reales y protección frente a los traficantes que amenazan el lugares donde estuvieron sus viviendas.
Mientras tanto los damnificados del incendio en Pamplona Alta temen perder sus terrenos ante invasores, pero no pierden la esperanza de reconstruir sus hogares y recuperar su estabilidad.









