La economía mexicana registró una contracción del 0,3% durante el tercer trimestre de 2025, según cifras preliminares del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). El resultado refleja la desaceleración de la segunda economía más grande de América Latina, afectada por un entorno global incierto, la caída de la inversión privada y el aumento del empleo informal.
El estancamiento se concentró principalmente en las actividades secundarias como la manufactura, la construcción, la minería y la generación de energía, que retrocedieron 1,5% respecto al trimestre anterior y 2,9% en comparación anual.
A ello se suman los efectos de los aranceles impuestos por el presidente estadounidense Donald Trump, que han generado tensiones comerciales y afectado el dinamismo exportador del país.
¿Cuáles son las causas de la contracción?
De acuerdo con el Inegi, la debilidad en la inversión y la reducción del empleo formal fueron factores determinantes en el desempeño negativo. La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo mostró una caída de 9,22% en la industria extractiva y de electricidad, y de 2,57% en el sector manufacturero.
Barclays señaló que la desaceleración responde tanto a factores externos como internos. “La economía se ha desacelerado en comparación con el año pasado, principalmente debido a las fluctuaciones en la confianza de los inversionistas tras las elecciones de 2024 en México y Estados Unidos.
La incertidumbre en torno a la política comercial estadounidense y el legado de reformas del expresidente Andrés Manuel López Obrador, que incluye cambios en el Poder Judicial”, indicó la entidad.
Desde 2023, México no ha registrado un crecimiento trimestral superior al 1% y acumula cinco años sin superar el 2% anual. La economía ya mostraba señales de fragilidad desde finales de 2024, cuando el PIB cayó un 0,6% en el último trimestre, lo que encendió las alertas sobre una posible recesión.
¿Qué perspectivas hay para el cierre del año?
Pese a los resultados negativos, algunos analistas confían en una leve recuperación hacia finales de 2025. El economista Gerardo Esquivel sostuvo que, aunque la incertidumbre persiste, las negociaciones entre la presidenta Claudia Sheinbaum y el gobierno de Estados Unidos han evitado un impacto mayor.
“Hemos logrado evadir la recesión que al principio de año parecía muy inminente. A pesar de los aranceles y la amenaza de Trump, las exportaciones han seguido creciendo”, comentó durante el Foro No Money organizado por el BBVA y El País.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) estima que México cerrará el año con un crecimiento del 1%, mientras Banamex proyecta una ligera recuperación en el cuarto trimestre y en 2026, cuando el país deberá revisar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
La contracción económica del tercer trimestre confirma el debilitamiento del crecimiento mexicano, condicionado por factores externos e internos. Las próximas decisiones de política comercial y la estabilidad en la inversión privada serán claves para definir el rumbo económico del país en 2026.









