El tifón Kalmaegi impactó este jueves 6 de noviembre de 2025 la costa sur y central de Vietnam, con vientos de hasta 205 kilómetros por hora, según informó el Ministerio de Medio Ambiente del país. La tormenta, considerada una de las más intensas del año en Asia, obligó a evacuar a cerca de 300.000 personas y a movilizar a 200.000 efectivos del Ejército para atender la emergencia.
El fenómeno tocó tierra alrededor de la ciudad costera de Quy Nhon, en la provincia de Binh Dinh, a las 18:45 hora local (11:45 GMT), acompañado de “lluvias extremas” que amenazan con desbordar los ríos y provocar inundaciones generalizadas en las provincias de Dak Lak, Gia Lai, Da Nang y Lam Dong, según las autoridades vietnamitas.
En un comunicado, el Ministerio advirtió que los vientos sostenidos entre 118 y 149 km/h, junto con precipitaciones torrenciales, podrían causar daños estructurales, deslizamientos de tierra y cortes en las redes de energía y comunicación.
¿Cómo se preparó Vietnam ante la llegada del tifón?
El Gobierno de Hanói activó un plan de emergencia nacional, ordenando la evacuación preventiva de poblaciones costeras y zonas montañosas propensas a deslizamientos. Escuelas, oficinas y puertos fueron cerrados, mientras que el tráfico aéreo y marítimo en el centro y sur del país quedó suspendido.
El Ejército vietnamita desplegó equipos de rescate, vehículos blindados, helicópteros y maquinaria pesada en las zonas más vulnerables. Los refugios temporales fueron habilitados en escuelas y centros comunitarios, mientras la Cruz Roja de Vietnam distribuyó alimentos y mantas a los damnificados.
La tormenta llega pocas semanas después de que Da Nang sufriera graves inundaciones por lluvias estacionales, lo que ha elevado la alerta en toda la región central.
¿Qué impacto tuvo Kalmaegi en Filipinas antes de llegar a Vietnam?
Antes de tocar tierra vietnamita, Kalmaegi golpeó con fuerza a Filipinas, donde dejó al menos 140 muertos y 127 desaparecidos, según los servicios de emergencia. El tifón afectó principalmente las islas de Cebú y Negros, en la región de Bisayas, donde pueblos enteros quedaron bajo el agua tras su paso.
El fenómeno atravesó el archipiélago filipino en siete ocasiones, provocando destrucción de viviendas y severas inundaciones en zonas que aún se recuperaban del terremoto de magnitud 6,9 registrado en octubre, que dejó más de 70 víctimas fatales.
Científicos locales advirtieron que la intensificación de los tifones en el Pacífico occidental está relacionada con los efectos del cambio climático, que aumenta la temperatura de los océanos y potencia los sistemas tropicales.
El tifón Kalmaegi se perfila como uno de los fenómenos más devastadores del año en el sudeste asiático, dejando una estela de destrucción en Filipinas y ahora poniendo a Vietnam en estado de máxima alerta. Las autoridades continúan monitoreando su desplazamiento y coordinan labores de rescate ante el riesgo de inundaciones y daños masivos.









