El Poder Ejecutivo aprobó la extradición de Erick Luis Moreno Hernández, alias ‘El Monstruo’, considerado uno de los delincuentes más peligrosos del país y presunto líder de la organización criminal Los Injertos del Cono Norte. La medida, oficializada a través de la Resolución Suprema N.º 169-2025-JUS, fue publicada este jueves en el diario oficial El Peruano y lleva la firma de la presidenta Dina Boluarte, el premier Eduardo Arana y el ministro de Justicia Juan José Santiváñez.
La solicitud fue formulada por el Décimo Cuarto Juzgado de Investigación Preparatoria de la Corte Superior de Justicia de Lima Norte y declarada procedente por la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema.
Un historial marcado por la violencia
Erick Moreno es requerido para cumplir una condena por robo agravado en agravio de Augusto Carbajal Cerna, pero su historial delictivo va mucho más allá. En 2023, fue condenado a 32 años de prisión por secuestro y robo agravado. Las autoridades lo sindican como cabecilla de Los Injertos del Cono Norte, organización criminal que ha sido vinculada a extorsiones, asesinatos por encargo, tráfico de armas y microcomercialización de drogas en Lima Norte.
La organización operaba como un clan familiar, según la Fiscalía, con ramificaciones en distintos mercados y locales comerciales. En junio de 2025, el Ministerio del Interior duplicó la recompensa por su captura, elevándola a S/ 1 millón, el monto más alto registrado en el programa Los más buscados.
Operativo desde la clandestinidad
A pesar de su condición de prófugo, ‘El Monstruo’ se mantuvo activo desde la clandestinidad. En un video grabado en la selva de Brasil, Moreno desafió directamente a las fuerzas del orden con un mensaje que decía: “Para esa gente que anda diciendo, les habla ‘El Monstruo’ de Comas. Nunca podrán conmigo, inútiles”.
Las fuerzas de inteligencia lo ubicaron en la región de Mato Grosso, aprovechando la geografía selvática para evitar su captura.
Los crímenes de Los Injertos del Cono Norte
El poder violento de su organización quedó evidenciado la madrugada del 12 de agosto de 2025, cuando Julio Robert Sánchez, vigilante del mercado Valle Chillón en Carabayllo, fue asesinado a balazos. Las investigaciones apuntaron a que la orden fue dada por Moreno desde el extranjero, ejecutada por su red de sicarios, entre ellos Juan Carlos Aguirre Puma (alias “Chiki”) y Paolo Yosimar Ramírez Bernal (“Piraña”).
La logística y el armamento del grupo eran proporcionados por Giorgi Araujo, exsuboficial de la Policía, quien colaboraba con el mantenimiento de armas y asesoría técnica. Se incautaron fusiles de guerra, pistolas con silenciadores y explosivos, lo que revela el alto nivel de peligrosidad de esta estructura criminal.
Familiares involucrados
La Fiscalía contra la Criminalidad Organizada de Lima Noroeste solicitó 36 meses de prisión preventiva contra 27 presuntos miembros de la banda, incluyendo a la madre de Moreno, Martina Hernández de la Cruz, y su pareja, Liseth Albina Ruiz Cruz. La hipótesis fiscal sostiene que la banda operaba como una red con roles definidos, bajo el mando de Moreno, incluso durante su permanencia fuera del país.









