La disposición fue publicada mediante el Decreto Supremo N.º 003-2026-PCM en el Diario Oficial El Peruano. Los distritos incluidos están distribuidos en Amazonas, Áncash, Apurímac, Arequipa, Ayacucho, Junín, La Libertad, y otras regiones.
La declaratoria responde a informes técnicos que alertan condiciones climáticas adversas entre enero y marzo de 2026.
La emergencia busca reducir el riesgo existente y permitir acciones inmediatas y necesarios frente a la amenaza de lluvias extremas. Entre los riesgos identificados están deslizamientos, inundaciones y daños a la infraestructura y cultivos.
Acciones previstas y coordinación interinstitucional
Las autoridades regionales y locales deberán ejecutar labores de alerta y mitigación. La ejecución se hará en coordinación con INDECI, el Ministerio de Salud, de Vivienda, Transporte, Interior y otras entidades estatales. Estas acciones incluyen la preparación de albergues, instalación de sistemas de alerta y reforzamiento de servicios esenciales.
El gobierno también podrá reasignar recursos y adoptar medidas excepcionales que permitan una respuesta rápida al impacto de las lluvias.
El objetivo es anticiparse a daños mayores y proteger a la población en sectores vulnerables. Las autoridades han señalado que la medida se basa en estudios elaborados por Senamhi, Cenepred e INDECI, que advierten altos niveles de riesgo ante las precipitaciones previstas.
El proceso de emergencia continuará bajo seguimiento técnico durante todo el periodo de 60 días, y las acciones podrán ajustarse según el desarrollo de las condiciones climáticas.
La declaratoria de emergencia busca fortalecer la capacidad de respuesta y reducir la vulnerabilidad de comunidades expuestas a eventos climáticos adversos.









