El incendio que devastó una zona de viviendas en Pamplona Alta, en el distrito limeño de San Juan de Miraflores, dejó al descubierto, una vez más, la fragilidad de miles de familias que viven en condiciones de riesgo y vulnerabilidad.
En cuestión de minutos, las llamas arrasaron con el patrimonio de alrededor de 100 hogares, generando pérdidas materiales irreparables y un impacto social, ambiental y sanitario cuya magnitud aún se evalúa.
Entre los testimonios más conmovedores se encuentra el de un hombre de 57 años, quien relató cómo se fracturó ambas manos al intentar escapar del fuego que destruyó su vivienda y la bodega que había levantado con esfuerzo durante catorce años.
“Me encuentro en shock, pero trato de ponerme en pie porque esto afecta a mis hijos y a mi esposa. No puedo trabajar ahorita porque vivía de la bodega”, expresó. Los médicos le diagnosticaron rotura en ambas muñecas y será evaluado nuevamente para determinar si requiere cirugía.
El siniestro, originado en una zona altamente poblada y con construcciones informales, volvió a evidenciar las carencias estructurales en la prevención y atención de emergencias urbanas en el país. Los vecinos, entre lágrimas, pidieron que las autoridades cumplan las promesas hechas en medio de la emergencia.
¿Qué acciones tomó el Gobierno tras el incendio?
El presidente José Jerí realizó una visita no anunciada al campamento temporal de los damnificados, donde conversó con las familias y entregó víveres y ayuda humanitaria. Acompañado por la congresista Ana Zegharra, el mandatario aseguró: “Vamos a seguir viniendo”, comprometiéndose a mantener la presencia del Estado en la zona afectada.
Durante el encuentro, los pobladores expresaron su preocupación por el futuro. Una representante de la familia González Rodríguez le pidió: “Señor presidente, no nos defraude”. En medio de la reunión, un niño de 7 años conmovió a los presentes al decirle al mandatario: “No queremos que una persona más muera, que ninguna persona mala tenga pistola y que mate gente”, reflejando el sentimiento de inseguridad y miedo que aún embarga a la comunidad.
¿Qué apoyo brindará el Ministerio de Justicia?
El Ministro de Justicia y Derechos Humanos, Juan Manuel Cavero Solano, anunció el despliegue de defensores públicos y equipos multidisciplinarios para empadronar a los damnificados y facilitar su acceso a bonos o ayudas económicas del Estado. Además, se brindará orientación en trámites ante el Reniec, Sunarp y la Municipalidad de San Juan de Miraflores, así como asistencia legal para la recuperación de documentos y propiedades.
La acción humanitaria fue liderada por el propio ministro junto a altos funcionarios del sector, quienes supervisaron las labores de apoyo y aseguraron la coordinación interinstitucional necesaria para atender a las familias afectadas.
El incendio en Pamplona Alta dejó no solo un saldo de destrucción material, sino también un recordatorio urgente sobre la necesidad de fortalecer la prevención, planificación urbana y respuesta ante emergencias en zonas vulnerables.









