La Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid) emitió la Resolución Directoral N.° 17917 el 27 de noviembre para ordenar el retiro de la insulina Wosulin-N. El medicamento proviene de India por Wockhardt Limited, y se detectó en él manipulación de datos, impurezas y deficiencias en su proceso de fabricación.
Sin embargo, una investigación comprobó que esta insulina continúa siendo entregada en hospitales públicos del Ministerio de Salud y EsSalud. Un ejemplo de este hecho es el Hospital Nacional Sergio Bernales en Comas. Además, se comercializa en algunas farmacias y boticas del país, a pesar de la alerta sanitaria.
La persistencia en la distribución del producto genera preocupación entre pacientes con diabetes. En el país hay aproximadamente 1,3 millones de personas mayores de 20 años que requieren insulina, con múltiples aplicaciones diarias. Las gran masa de personas que necesitan este medicamento, se exponen a tratamientos potencialmente riesgosos ante la falta de alternativas seguras.
Familiares de pacientes han mostrado recetas médicas que consignan Wosulin-N para tratamientos previstos en enero y febrero de 2026. Siendo ordenado el retiro en octubre de este año, queda en evidencia que la insulina retirada sigue llegando a usuarios finales pese a la prohibición.
Organizaciones civiles, como la ONG Lucas han exigido un cumplimiento más estricto de las normas que garanticen el acceso a insulinas seguras, tiras reactivas y jeringas.
Médicos y representantes del Colegio Médico han señalado que muchos pacientes se encuentran “contra la pared”, al no contar con alternativas terapéuticas seguras para su tratamiento diario. Diversos factores obligan a optar entre un medicamento de calidad incierta o enfrentar las consecuencias de no medicarse.
Acciones del Ministerio de Salud y desafíos de fiscalización
Frente a la difusión de la venta y distribución de la insulina Wosulin-N, el Minsa informó que coordina un operativo nacional para fiscalizar farmacias. El objetivo es verificar que se cumpla el retiro o inmovilización del producto conforme a la orden de Digemid.
El Minsa también recordó que corresponde al proveedor ejecutar el retiro del medicamento y advirtió que iniciará acciones sancionadoras si se detecta incumplimiento de la medida.









