El gobierno de Venezuela informó que el presidente Nicolás Maduro remitió una carta al papa León XIV solicitando su “apoyo especial” para “consolidar la paz” en el país. La misiva fue entregada por el embajador Franklin Zeltzer al secretario de Estado de la Santa Sede, en el marco de una reunión confirmada por el canciller Yván Gil.
“Esta reunión fue propicia para hacer entrega de una carta del presidente Nicolás Maduro Moros, dirigida al papa León XIV, en la cual se le solicita el apoyo especial para consolidar la paz en Venezuela”, señaló Gil a través de su canal en Telegram.
La iniciativa ocurre en un escenario de alta tensión diplomática y militar entre Caracas y Washington. Estados Unidos mantiene en el mar Caribe al menos ocho buques de guerra, un submarino de ataque nuclear y más de 4.500 efectivos.
La administración de Donald Trump sostiene que el operativo busca frenar el narcotráfico en la región, pero el gobierno venezolano lo califica como un intento de propiciar un “cambio de régimen”.
¿Una estrategia de legitimación internacional?
La carta al Vaticano forma parte de los esfuerzos de Maduro por reforzar su legitimidad internacional y abrir un canal de diálogo con un actor neutral frente a la presión estadounidense. Paralelamente, Caracas llevó a cabo el fin de semana ejercicios militares de defensa territorial con participación de las Fuerzas Armadas y milicianos.
Según el mandatario, estas maniobras buscan “afinar aún más los mecanismos de defensa” frente a lo que califica como “agresión extranjera”. El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, llamó a la unidad nacional en ese contexto: “Debemos convertir a Venezuela en un gran poder y resistir la hegemonía estadounidense”, expresó en un discurso televisado.
¿El Vaticano también escuchará a las víctimas?
Mientras Maduro busca respaldo papal, los familiares de presos políticos en Venezuela enviaron una carta abierta al sumo pontífice. La iniciativa, impulsada por el Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve), solicita la intercesión del Vaticano para la liberación de más de 900 detenidos, muchos de ellos arrestados tras las elecciones presidenciales de julio de 2024.
En la misiva, el comité advierte sobre violaciones de derechos humanos como aislamiento prolongado, desapariciones forzadas y malos tratos. “Al menos 80 presos presentan enfermedades crónicas y requieren medidas humanitarias urgentes”, explicó Diego Casanova, integrante de la organización.
El envío de la carta de Nicolás Maduro al papa León XIV y la petición simultánea de los familiares de presos políticos reflejan dos caras de la crisis venezolana: la búsqueda del gobierno de respaldo internacional y el reclamo ciudadano por garantías de derechos humanos.









