Una propuesta legislativa busca endurecer las sanciones contra el maltrato animal y establecer penas de hasta 10 años de prisión para quienes provoquen deliberadamente la muerte de animales domésticos o silvestres. La iniciativa fue presentada por la diputada Nathaly Molina, del partido Buen Gobierno, y plantea modificar el artículo 206-A del Código Penal para fortalecer la protección penal de los animales frente a actos de crueldad, abandono y otras conductas que atenten contra su integridad.
El proyecto propone establecer diferentes niveles de sanción según el daño ocasionado, las circunstancias en las que se cometa el delito y la intención del responsable. De esta manera, busca diferenciar los casos que provocan lesiones de aquellos que involucran agravantes o terminan con la muerte del animal.
Proyecto plantea penas de hasta siete años por casos agravados
De acuerdo con la propuesta, los actos que provoquen dolor, sufrimiento o lesiones leves podrían recibir penas de entre uno y cuatro años de prisión. Además, se contemplan multas de 180 a 360 días e inhabilitación, conforme a las condiciones previstas en la iniciativa.
En los casos agravados, las condenas alcanzarían entre cuatro y siete años de cárcel, acompañadas de multas de 360 a 500 días. Entre las circunstancias consideradas figuran el uso de armas de fuego o sustancias tóxicas, la difusión digital de actos de crueldad con fines de apología, la comisión de actos de naturaleza sexual y el abuso de posiciones de custodia o protección.
La propuesta también contempla sanciones para quienes se aprovechen de su condición de profesionales de la salud animal para cometer estos actos. Con ello, se busca establecer una respuesta penal más severa frente a conductas que vulneren el bienestar de los animales.
Muerte de animales podría recibir hasta 10 años de prisión
Otro aspecto de la iniciativa aborda los casos en los que la negligencia, la imprudencia temeraria, la impericia o el incumplimiento de los deberes de cuidado provoquen lesiones graves, incapacidad permanente o la muerte de un animal. Para estos supuestos, se plantean penas de entre seis y ocho años de prisión.
Las sanciones más altas estarían dirigidas a quienes actúen de manera deliberada para causar la muerte de un animal doméstico o silvestre. En estos casos, el proyecto propone condenas de entre siete y 10 años de cárcel, además de multas de 500 a 730 días, incluso cuando concurran las circunstancias agravantes contempladas en la iniciativa.








