En la madrugada del 5 de enero, agentes del Servicio Secreto de Estados Unidos detuvieron a un hombre que intentó ingresar a la residencia privada del vicepresidente J.D. Vance en Cincinnati, Ohio, tras causar daños materiales con lo que aparentemente era un martillo. El incidente se produjo poco después de la medianoche, cuando el inmueble estaba desocupado y el vicepresidente junto a su familia no se encontraban en la ciudad.
Sospechoso detenido tras causar daños
Según el Servicio Secreto, los agentes oyeron un fuerte ruido cerca de la casa y al inspeccionar encontraron a un hombre que había roto ventanas y estaba intentando entrar por la fuerza. El sospechoso también causó daños a un vehículo oficial del Servicio Secreto estacionado en la entrada de la residencia antes de ser detenido.
El individuo fue arrestado en el lugar y puesto bajo custodia de la Policía de Cincinnati, enfrentando cargos preliminares por daños a la propiedad. Las autoridades federales y locales, junto con la Fiscalía del Distrito, están evaluando posibles cargos adicionales en base a la investigación en curso.
Reacción del vicepresidente y contexto
A través de su cuenta en la red social X, el vicepresidente J.D. Vance agradeció el rápido accionar del Servicio Secreto y la policía, describiendo al sospechoso como “una persona fuera de sí” que intentó ingresar a su casa rompiendo ventanas. También pidió a los medios que consideren la privacidad de su familia y eviten difundir imágenes del daño sufrido en la vivienda.
Vance, miembro del Partido Republicano y exsenador por Ohio, ha continuado con sus funciones desde Washington, D.C., donde se encontraba al momento del incidente junto a su familia.
La Casa del vicepresidente se ubica en el barrio histórico de East Walnut Hills de Cincinnati, una zona residencial donde este tipo de hechos es poco común, por lo que el intento de intrusión ha generado preocupación entre residentes y un reforzamiento de las medidas de seguridad en la zona.
Las autoridades mantienen su investigación para determinar el motivo del ataque, la identidad completa del sospechoso y si existen antecedentes o factores adicionales que expliquen su conducta. El caso se considera grave debido a que involucra la residencia de una de las figuras más importantes del gobierno estadounidense y por los riesgos asociados a la seguridad de los altos funcionarios públicos.









