La cobradora de una combi del Callao resultó herida de bala tras un ataque perpetrado por un hombre que se hizo pasar por pasajero dentro de la unidad de transporte público en la ruta que conecta Ventanilla con el Callao. El hecho generó la protesta de choferes y cobradores, quienes realizaron un plantón para exigir mayor seguridad en las principales avenidas de la zona.
El ataque dentro de la combi
El incidente se registró cuando una mujer identificada como Maribel Príncipe Campos (30 años), cobradora de una combi de la empresa Acorsa, fue atacada por un sujeto que abordó la unidad en el óvalo Cantolao, en la avenida Néstor Gambetta. Según las versiones policiales y de testigos, el agresor fingió ser un pasajero, pero al llegar a la altura del cementerio de Oquendo sacó un arma de fuego y disparó contra la mujer, impactándola en los pies.
Tras el atentado, la víctima fue trasladada de emergencia al Hospital de Ventanilla, donde permanece en observación mientras se recupera de las heridas. Según informaciones preliminares, su estado es estable aunque las balas le causaron lesiones que necesitaron atención médica urgente.
Protesta de transportistas y reclamos de seguridad
La mañana del sábado, decenas de conductores, cobradores y trabajadores del transporte público se congregaron en la avenida Néstor Gambetta para realizar un plantón en protesta por la inseguridad y los ataques armados que vienen sufriendo en la zona. Varias líneas de transporte, incluyendo unidades de Ventanilla y el Callao, se sumaron a la medida.
Los manifestantes bloquearon parcialmente la vía desde temprano, obligando a muchos usuarios a caminar largas distancias o a cambiar de transporte, lo que generó congestión y malestar entre los pasajeros. Los choferes exigieron la presencia de más efectivos policiales y pedirán medidas concretas para garantizar el trabajo seguro de quienes laboran en el transporte público.
Además, en declaraciones recogidas por medios, trabajadores denunciaron que este tipo de ataques podría estar relacionado con extorsiones y amenazas de grupos criminales en la zona, aunque las investigaciones oficiales aún continúan en curso.









