Delcy Rodríguez, vicepresidenta de Venezuela y una de las figuras más cercanas al régimen chavista, está en Rusia en un momento de gran tensión política para su país. Su viaje ocurre tras el anuncio de una operación militar de Estados Unidos que, según el expresidente Donald Trump, terminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Desde Moscú, Rodríguez ha exigido al gobierno estadounidense que presente pruebas de vida de Maduro y ha denunciado lo ocurrido como una agresión a la soberanía venezolana, mientras el país vive incertidumbre institucional.
¿Quién es Delcy Rodríguez?
Delcy Eloína Rodríguez Gómez, de 56 años, ha sido una de las líderes más prominentes del chavismo desde la época de Hugo Chávez y ha ocupado múltiples cargos importantes dentro del gobierno venezolano. Antes de ser vicepresidenta, fue ministra de Comunicación e Información y canciller de la República, además de presidenta de la Asamblea Nacional Constituyente, un órgano integrado exclusivamente por oficialistas y responsable de diversas carteras clave del Estado.
Rodríguez también ha sido sancionada por Estados Unidos y la Unión Europea por su papel en el régimen, y se le considera una aliada muy cercana de Maduro. Desde 2018, ocupa la Vicepresidencia Ejecutiva de Venezuela, cargo que la sitúa como la figura constitucionalmente llamada a asumir el mando del país en caso de que el presidente no pueda ejercer sus funciones.
Además, Delcy Rodríguez ha estado envuelta en versiones que ella misma ha desmentido sobre posibles negociaciones con Estados Unidos para liderar un gobierno de transición sin Maduro, algo que ha calificado públicamente como parte de campañas de desinformación.
Su rol en la crisis actual y la sucesión presidencial
Con Maduro fuera de la escena pública y con un vacío de información sobre su paradero que la vicepresidenta ha reconocido públicamente diciendo que no saben dónde está el mandatario ni su esposa, Rodríguez se perfila como posible sucesora constitucional según la carta magna venezolana. El artículo 233 de la Constitución establece que, ante una ausencia absoluta del presidente, la vicepresidenta es la primera en la línea de sucesión, seguida por otros altos funcionarios como el presidente de la Asamblea Nacional.
Su posición como número dos del régimen y su lealtad histórica al proyecto político bolivariano la colocan en el centro de la escena en un momento de alta tensión geopolítica, con reacciones contrapuestas por parte de potencias como Estados Unidos —que justifica su acción con acusaciones de narcoterrorismo contra Maduro y aliados como Rusia, que condenan lo que consideran una violación de la soberanía venezolana.









