El 18 de noviembre, a las 17:45 hora internacional en Tokyo, el cuerpo de bomberos de la ciudad de Oita recibió una llamada de emergencia que reportaba un incendio en la isla meridional de Kyushu. El fuego se originó en una vivienda y rápidamente se extendió a más de 100 edificios, obligando a unas 120 personas a evacuar la zona.
Expansión del incendio
El incendio llegó a abarcar aproximadamente 48.900 metros cuadrados de terreno. Bomberos y helicópteros del ejército trabajaron intensamente para contener las llamas, como consecuencia del siniestro, se registraron personas heridas y un fallecido.
Un hombre de 70 años fue reportado como desaparecido durante el incidente. Tiempo después, los bomberos hallaron un cadáver que se cree podría corresponder a esta persona. Además, una mujer de 50 años sufrió heridas leves, según informó el equipo de bomberos de la prefectura de Oita.
Operativo de emergencia
Más de 200 bomberos y decenas de camiones participaron en las labores de extinción, un trabajo que se prolongó durante 20 horas y que, aun así, no logró controlar por completo el fuego. Para reforzar el operativo, se solicitó apoyo a las Fuerzas Terrestres de Autodefensa, que aportaron dos helicópteros militares.
“El humo está disminuyendo y estamos avanzando hacia el control de la situación”, afirmó Shogo Fujikawa, funcionario del Gobierno de la prefectura de Oita.
De acuerdo con el equipo de respuesta a la catástrofe, al menos 170 viviendas resultaron dañadas o completamente calcinadas. Sin embargo, el incendio no alcanzó los populares balnearios de aguas termales ni las históricas casas con tejados de paja, preservando así importantes infraestructuras culturales.
Por otro lado, la Agencia de Gestión de Incendios y Catástrofes informó que el fuego afectó parte de un bosque, dañando alrededor de 4 hectáreas. El Gobierno local comunicó que unas 260 viviendas permanecerían sin electricidad durante toda la tarde, dejando a numerosas familias sin suministro básico mientras seguían las labores de control y limpieza.
La primera ministra, Sanae Takaichi, expresó sus condolencias a los afectados a través de un mensaje publicado en la red social X (antes Twitter), donde aseguró que el Gobierno brindará todo el apoyo necesario para ayudar a los damnificados y acelerar los trabajos de recuperación en la zona.
En suma, el devastador incendio en Kyushu dejó una amplia franja de destrucción, cobró una vida y obligó a cientos de personas a evacuar, mientras un enorme operativo de emergencia luchaba por contener las llamas.









