A pocas horas de celebrarse el Día del Campesino, don Félix Chucos Castro cumplió 88 años en el centro poblado de Orconcruz, distrito de Huachac, en Junín. Usuario del programa Pensión 65, ha dedicado gran parte de su vida al trabajo agrícola y a conservar una de las tradiciones más representativas del campo peruano: el uso y fabricación de la yunta.
Mientras celebraba un año más de vida rodeado de sus hijos y familiares, recordó que desde muy joven aprendió el oficio de gañán, nombre que reciben las personas encargadas de conducir la yunta, una herramienta tradicional utilizada para arar la tierra con ayuda de dos toros. Este conocimiento fue heredado por su padre y se ha mantenido vigente gracias a su dedicación y experiencia.
Tradición que sigue viva
Don Félix explicó que la yunta es una herramienta elaborada principalmente de madera y hierro, indispensable para preparar los terrenos de cultivo en zonas donde la maquinaria moderna aún no llega. Entre sus componentes destaca la clavija o pértiga, una pieza que une el yugo con el cuerpo principal del instrumento.
A lo largo de los años, utilizó esta herramienta para trabajar cultivos como maíz, papa y quinua, productos fundamentales para la economía y alimentación de las familias de la zona. Gracias a su experiencia, se ha convertido en un referente para otros agricultores de su comunidad.
Un legado para las nuevas generaciones
Con el apoyo de la intervención Saberes Productivos de Pensión 65, impulsada por el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), don Félix ha logrado compartir sus conocimientos con otras personas y convertir sus habilidades en un pequeño emprendimiento que beneficia a campesinos de la región.
A sus 88 años, continúa siendo un ejemplo de esfuerzo y perseverancia. Aunque la vida le presentó momentos difíciles, como la pérdida de su esposa hace una década, encuentra fortaleza en el cariño de sus cuatro hijos, once nietos, cuatro bisnietos y un tataranieto.
En el marco del Día del Campesino, su historia refleja el valor de los hombres y mujeres del campo que mantienen vivas las tradiciones agrícolas y contribuyen a preservar la identidad cultural del Perú a través de sus conocimientos y experiencia.








