Un incendio de gran magnitud destruyó la madrugada del domingo 11 de enero una quinta histórica ubicada en el Centro Histórico de Lima, generando pánico entre los vecinos y dejando a 13 familias damnificadas. La construcción, considerada un Monumento Patrimonial de la Nación desde 1989, sufrió daños severos en sus techos, muros y estructura, poniendo en riesgo parte del patrimonio cultural de la ciudad.
Fuego se propaga rápidamente y pone en riesgo vidas
El siniestro comenzó alrededor de las 12:30 a. m. en la cuadra 6 del jirón Ica, en el Cercado de Lima. La quinta, construida en 1925 con materiales tradicionales como quincha y adobe, facilitó que las llamas se extendieran con rapidez. Vecinos y transeúntes alertaron a los bomberos, quienes desplegaron más de 20 unidades de emergencia para controlar el fuego, que fue catalogado como código 3 por su complejidad.
En el predio afectado vivían 43 personas, entre adultos, niños y adultos mayores, quienes fueron evacuados a tiempo, evitando tragedias personales. Sin embargo, todas las familias perdieron sus pertenencias y quedaron en situación vulnerable, dependientes de ayuda humanitaria inmediata. Los vecinos describieron escenas de desesperación y conmoción mientras el fuego consumía la estructura.
Daños al patrimonio y medidas de las autoridades
La quinta, de estilo arquitectónico tradicional, representaba un importante ejemplo de la Lima de principios del siglo XX, con techos de teja, balcones de madera tallada y un amplio patio central. Según las primeras evaluaciones, el segundo piso colapsó parcialmente, mientras que muros y techos sufrieron daños significativos. El fuego también afectó inmuebles cercanos, incluyendo otra quinta y una cochera.
Tras controlar las llamas después de varias horas de trabajo intenso, la Municipalidad de Lima habilitó un albergue temporal para las familias afectadas, brindando alojamiento, alimentos y apoyo psicológico. Además, se realizó la Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades (EDAN) para coordinar la asistencia necesaria y prever posibles soluciones habitacionales a mediano plazo.
Por su parte, el Ministerio de Cultura y el programa Prolima, encargado de la recuperación del Centro Histórico, realizaron inspecciones técnicas para determinar el nivel de afectación al monumento patrimonial y planificar los trabajos de restauración y conservación. Autoridades destacaron la urgencia de preservar el patrimonio histórico y evitar que incidentes como este se repitan en inmuebles de valor cultural.









