El 10 de noviembre de 2010 se reportó un crimen en la localidad de Leganés, en Madrid. El presunto autor, Cristian Hernan Yong Granadino, tenía una alerta roja internacional al encontrarse prófugo de la justicia por el homicidio de una menor de 16 años.
Captura del homicida
Tras casi 15 años de búsqueda, la Policía Nacional del Perú (PNP) capturó en la provincia de Lurín al sujeto, quien se hacía llamar ‘Chuki’. El individuo se mantenía oculto de la justicia española y figuraba en la lista de criminales más buscados a nivel mundial por Europol.
El general Aldo Juan Ávila Novoa, jefe de la Dirección contra la Trata de Personas y Tráfico Ilícito de Migrantes, informó que el presunto homicida ingresó al Perú un día después del crimen. Desde entonces utilizó documentación falsa y llevó una vida aparentemente normal trabajando como albañil.
“Aparentemente se estaba desarrollando como obrero con la identidad de Cristhian Jesús Mejía Yauri. Durante 15 años ha estado prófugo de la justicia con esta identidad, trabajando como obrero y en otras actividades que son materia de investigación”, acotó.
Detalles del crimen
Según las autoridades, la menor conoció a su agresor cuando ella tenía 14 años y él 28. El entorno de la relación habría estado marcado por episodios de violencia, pues Yong acosaba de manera constante a la adolescente, incluso en estado de ebriedad.
Un comunicado emitido en octubre de 2010, semanas antes del asesinato, señalaba que la joven había decidido terminar la relación debido al maltrato físico. Poco después, el caso culminó trágicamente con el hallazgo de los restos de la menor dentro de una maleta, tras lo cual el agresor desapareció del radar de la justicia española.
"El día de su asesinato, la víctima había comido en su casa tras regresar del instituto y fue vista por última vez en compañía de una amiga. Su cadáver fue encontrado al día siguiente en un contenedor de basura por una persona sin hogar, envuelto en una maleta", precisó la PNP sobre el suceso.
Con la captura de Yong Granadino, las autoridades peruanas coordinan ahora con la justicia española los procedimientos para su extradición, a fin de que enfrente el proceso penal pendiente por el brutal crimen cometido en 2010.









