ProInversión confirmó que el proyecto ferroviario impulsado por el ex alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, ya no llegará hasta la estación de Desamparados, en el Centro de Lima. La entidad decidió reducir la primera fase del tren Lima–Chosica para que culmine en el distrito de Ate. De acuerdo con la explicación técnica, la modificación responde a “problemas de expropiaciones, sobrecostos y posibles retrasos”, además de la necesidad de garantizar que la obra pueda ejecutarse sin ampliaciones presupuestales que comprometan su avance.
El cambio implica un ajuste significativo respecto a la promesa original, que contemplaba conectar directamente Chosica con el centro histórico de la capital. El nuevo esquema solo garantiza la llegada hasta Ate, donde se plantea articular el sistema con otros medios de transporte.
Críticas a los trenes Caltrain
Los cuestionamientos al proyecto también crecieron luego de las declaraciones del exministro de Transportes César Sandoval, quien recordó el estado de los vagones Caltrain "donados" a Lima.
“Están abandonados y no van a funcionar nunca”, afirmó Sandoval señalando que su deterioro y antigüedad comprometen cualquier plan de operación a corto plazo.

El exministro también dejó entrever que la actual gestión municipal no ha logrado demostrar que los trenes cuentan con el mantenimiento adecuado para circular con seguridad.
“Le recuerdo al señor López Aliaga que esos trenes están ahí tirados y no funcionan”, señaló Sandoval, insistiendo en que el proyecto requiere infraestructura moderna que todavía no existe en el corredor ferroviario hacia Chosica.
Municipalidad asegura que el sistema estará listo en 2026
A pesar de las observaciones técnicas y los problemas con los trenes "donados", la Municipalidad de Lima sostiene que el proyecto sigue en pie. Esto debido a que han anunciado que el tren Lima–Chosica estaría listo en 2026, y que para ello se iniciará un proceso de expropiación de terrenos a lo largo del trazado.
La administración municipal también ha insistido en que la modernización de vía férrea y estaciones permitirá que los vagones Caltrain puedan operar, aunque no presentó una fecha exacta para la puesta en funcionamiento de las unidades actualmente almacenadas en la capital.
La reducción del tramo, el estado incierto de los trenes y las críticas técnicas reavivan el debate sobre la viabilidad real del plan ferroviario. Mientras la Municipalidad apuesta por un despliegue en 2026, especialistas como Sandoval advierten que la infraestructura necesaria aún no está garantizada. Por el momento, el futuro del tren Lima–Chosica continúa marcado por ajustes, promesas y observaciones.









