En Ecuador, las autoridades lograron la captura de Julio César Navarro Medina, peligroso delincuente y presunto sicario, señalado como cabecilla de la banda criminal peruana 'Los Navarro', organización dedicada a delitos de extorsión, tráfico de armas, sicariato y homicidios.
Navarro Medina fue detenido en la provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas tras un operativo de inteligencia que se extendió por más de seis meses, resultado de un trabajo articulado entre unidades especializadas. La captura representa un importante golpe contra el crimen organizado transnacional, que opera sin respetar fronteras.
Información sobre la organización criminal
De acuerdo con información oficial, Julio César Navarro cumplía el rol de principal enlace entre 'Los Navarro' y diversas células delictivas ecuatorianas, lo que le permitía articular redes dedicadas al narcotráfico, la exportación ilegal de armas y explosivos, así como a sistemas de extorsión en distintas provincias del país.
Las autoridades señalaron que su detención reduce significativamente la capacidad operativa de la organización y disminuye el riesgo para la seguridad ciudadana, ante la presencia sostenida de bandas criminales extranjeras en territorio ecuatoriano.
Pronunciamiento de las autoridades
La Policía Nacional del Ecuador (PNE) informó que Navarro Medina, conocido con el alias 'El Diablo', permanecía en el país desde hace varios meses utilizando múltiples identidades falsas para evadir los controles migratorios y policiales. Durante su captura, se le incautaron al menos seis documentos de identidad adulterados.
Actualmente, el detenido permanece bajo custodia de las autoridades ecuatorianas, mientras se desarrollan los procedimientos legales para su próxima extradición. De manera paralela, se analiza la información extraída de los dispositivos electrónicos incautados, con el objetivo de identificar y capturar a más integrantes de la red criminal.
Finalmente, las autoridades remarcaron la importancia de la cooperación internacional en la lucha contra las organizaciones criminales, subrayando que solo a través del trabajo conjunto entre países se podrá enfrentar eficazmente a estructuras delictivas que se adaptan rápidamente y operan más allá de las fronteras nacionales.









