Un megaoperativo internacional permitió a la Policía Nacional del Perú y a la Policía Nacional del Ecuador asestar un duro golpe al narcotráfico en la frontera norte del país, tras la incautación de más de 1,5 toneladas de marihuana que eran transportadas de manera encubierta en estructuras metálicas. La intervención fue el resultado de un trabajo de inteligencia coordinado durante varias semanas, en el que se identificó una ruta utilizada por organizaciones criminales para movilizar grandes cargamentos de droga hacia mercados internacionales.
Droga camuflada en estructuras metálicas
El hallazgo sorprendió a las autoridades por el nivel de sofisticación del método utilizado. La marihuana estaba escondida dentro de vigas metálicas, cuidadosamente selladas para evitar su detección en controles policiales. Cada estructura contenía paquetes tipo “ladrillo” perfectamente embalados, lo que evidencia una operación logística bien organizada.
Según las investigaciones, el cargamento era almacenado en un inmueble ubicado en la zona fronteriza entre Perú y Ecuador, específicamente en el distrito de Aguas Verdes, en la región Tumbes. Desde este punto estratégico, la droga iba a ser trasladada hacia otros países, utilizando rutas terrestres y marítimas para evadir a las autoridades.
Las fuerzas del orden realizaron un minucioso trabajo de inspección para detectar la sustancia ilícita, utilizando herramientas especializadas que permitieron abrir las vigas y confirmar la presencia de la droga. Este tipo de modalidad, poco común, demuestra la capacidad de adaptación de las mafias para ocultar estupefacientes y evitar ser descubiertas.
Red criminal y golpe al narcotráfico
Durante el operativo también se logró la detención de varios presuntos integrantes de la organización criminal, quienes serían parte de una red internacional vinculada al tráfico ilícito de drogas. Se presume que esta banda operaba con conexiones en otros países de la región, utilizando el territorio peruano y ecuatoriano como corredor para el traslado de grandes volúmenes de marihuana.
Las autoridades señalaron que el cargamento incautado representa miles de dosis que no llegarán al mercado ilegal, afectando significativamente las finanzas de estas organizaciones. Asimismo, destacaron que este tipo de intervenciones son clave para frenar el avance del narcotráfico en zonas fronterizas, donde la presencia del Estado suele ser más vulnerable.
El operativo también pone en evidencia la importancia de la cooperación internacional en la lucha contra el crimen organizado. La coordinación entre ambas policías permitió ejecutar una intervención más efectiva, compartir información clave y desarticular parte de la red que operaba en la zona.
Las investigaciones continúan para identificar a otros posibles implicados y determinar el destino final de la droga. Mientras tanto, las autoridades han reforzado los controles en la frontera norte, considerada una de las principales rutas del narcotráfico en Sudamérica, con el objetivo de evitar que organizaciones criminales sigan utilizando estos territorios para sus actividades ilícitas.









