La Policía Nacional del Perú (PNP) logró desarticular una banda criminal conocida como “Los Sanguinarios del Tren”, considerada una facción vinculada a la organización transnacional Tren de Aragua, que opera en varios países de Sudamérica y se dedica a actividades delictivas como extorsión, tenencia ilegal de municiones y homicidios.
Operativo policial y captura de los sospechosos
El operativo se llevó a cabo en los distritos de Ate, Chorrillos y Villa El Salvador, donde los agentes lograron la captura de cuatro presuntos integrantes de esta banda. Los detenidos han sido identificados como Alejandro Vega (33), Yohan Monsalve (18), José Yegres (23) y Cirilo Velásquez (66), tres de ellos de nacionalidad venezolana.
Durante la intervención, la PNP incautó municiones, frascos de drogas, teléfonos celulares y otros objetos relacionados con sus actividades delictivas, como parte de las evidencias que serán utilizadas en las investigaciones.
Las autoridades indicaron que este grupo criminal estaría implicado en extorsiones a empresas, posibles amenazas y acciones violentas, afectando la seguridad en diferentes zonas de Lima Sur.
Investigación y contexto del Tren de Aragua
Esta acción forma parte de los esfuerzos continuos de las fuerzas del orden para combatir las redes criminales transnacionales que operan en el país. El Tren de Aragua, originario de Venezuela, ha sido vinculado en diversas investigaciones a bandas que realizan extorsiones, tráfico de drogas, homicidios y otras actividades ilícitas dentro de territorio peruano.
Las autoridades continúan con las diligencias para determinar el grado de vinculación de los detenidos con la organización más grande y si existen otros miembros activos en diversas jurisdicciones de Lima y el país. Además, se planean operativos preventivos y patrullajes más frecuentes en zonas consideradas de riesgo para impedir que otras bandas relacionadas con el Tren de Aragua se establezcan en la ciudad.
La PNP también trabaja en coordinación con entidades judiciales y de inteligencia, con la finalidad de reforzar la seguridad, proteger a posibles víctimas de extorsión y generar mayor confianza en la ciudadanía sobre la efectividad de la lucha contra la criminalidad organizada. Se espera que estos esfuerzos contribuyan a disminuir los índices de delitos violentos y mejorar la percepción de seguridad en Lima Sur y otras zonas vulnerables.









