El empresario Zamir Villaverde lanzó un ultimátum público al candidato presidencial Wolfgang Grozo Costa, a quien acusó de negar reuniones que, según asegura, sí ocurrieron. Villaverde afirmó que el exoficial visitó su vivienda en varias ocasiones y que incluso sostuvo encuentros con otras personas. Por ello, le dio plazo hasta el domingo para que explique públicamente esos hechos; de lo contrario, advirtió que difundirá pruebas que demostrarían dichos encuentros.
Ultimátum y advertencia de pruebas
Durante una entrevista televisiva, Villaverde aseguró que Grozo conoce perfectamente la relación que mantuvieron en el pasado. Según explicó, las visitas a su vivienda no fueron casuales y habrían tenido como objetivo sostener reuniones con diversas personas vinculadas a temas de seguridad y política.
El empresario sostuvo que decidió pronunciarse luego de escuchar declaraciones del candidato en las que, según dijo, intentó minimizar o negar cualquier vínculo con él. Frente a ello, afirmó que posee evidencias que demostrarían no solo las visitas del exgeneral, sino también quiénes participaron en esos encuentros.
Villaverde también remarcó que Grozo debe asumir su responsabilidad y aclarar públicamente por qué acudió a su casa. En caso contrario, indicó que hará públicas las pruebas que, asegura, revelarían detalles sobre las reuniones y los temas que se trataron en ellas.
Origen de la relación
De acuerdo con Villaverde, el primer acercamiento con Grozo se habría producido durante la campaña municipal del 2018 en Lima. En ese momento, el empresario apoyaba la candidatura de Renzo Reggiardo, y fue en ese contexto que se habría coordinado un encuentro con el exgeneral.
Según su versión, la reunión se realizó porque Grozo contaba con experiencia en inteligencia dentro de la Fuerza Aérea, lo que despertaba interés en temas relacionados con seguridad ciudadana. Villaverde señaló que, a partir de ese momento, ambos mantuvieron contacto y se realizaron otras reuniones en años posteriores.
El empresario afirmó que estos encuentros fueron conocidos por otras personas y que incluso existen registros que podrían confirmar su versión. Por esa razón, insistió en que el candidato presidencial debería reconocer las reuniones para evitar que el caso escale aún más.









