La lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, cuestionó duramente al exfiscal José Domingo Pérez luego de que este anunciara que asumirá la defensa legal del expresidente Pedro Castillo. Sus declaraciones han generado una nueva polémica en el escenario político nacional, reavivando viejas tensiones entre ambos y abriendo el debate sobre la imparcialidad en el sistema de justicia.
Cuestiona su imparcialidad
Fujimori aseguró que la decisión de Pérez confirma lo que —según ella— se venía denunciando desde hace varios años: una supuesta falta de objetividad en su desempeño como fiscal. En ese sentido, afirmó que el ahora abogado “tiene un sesgo político” y que su paso a la defensa de Castillo evidenciaría una postura ideológica marcada.
Asimismo, la excandidata presidencial sostuvo que, durante su etapa en el Ministerio Público, Pérez habría actuado con motivaciones políticas en investigaciones de alto perfil. Según indicó, no solo su partido habría sido afectado, sino también otras agrupaciones, lo que —a su juicio— demostraría un uso indebido del poder fiscal.
Estas críticas se enmarcan en el historial de enfrentamientos entre ambos, especialmente por el denominado caso Cócteles, en el que Pérez fue uno de los principales fiscales que investigó a Fujimori por presuntos aportes irregulares a campañas electorales.
Defensa de Castillo desata controversia
La polémica surge luego de que José Domingo Pérez anunciara públicamente que asumirá la defensa legal de Pedro Castillo, quien se encuentra en prisión tras el fallido intento de autogolpe de Estado en diciembre de 2022. El exfiscal incluso ha calificado al exmandatario como un “preso político”, lo que ha generado reacciones divididas en el ámbito político y jurídico.
El ingreso de Pérez al equipo legal de Castillo ha sorprendido debido a su pasado como fiscal anticorrupción y su rol protagónico en investigaciones contra diversas figuras políticas. Para algunos sectores, este cambio representa un giro significativo en su carrera; mientras que otros consideran que refuerza cuestionamientos sobre su actuación previa.
En medio de este escenario, las declaraciones de Keiko Fujimori vuelven a poner en el centro del debate la relación entre política y justicia en el país, en un contexto marcado por la polarización y la cercanía de procesos electorales. Analistas advierten que este nuevo enfrentamiento podría intensificar aún más las tensiones entre distintos actores políticos.








