En un momento en el que Haití vive una de sus etapas más difíciles debido a la violencia armada, la inestabilidad política y el desplazamiento constante de miles de ciudadanos, el fútbol volvió a convertirse en un refugio emocional para el país.
La selección nacional aseguró este martes su clasificación al Mundial de 2026 al derrotar 2-0 a Nicaragua en Willemstad, Curazao, cumpliendo así un sueño que no alcanzaba desde hace medio siglo.
Los goles de Louicius Deedson, a los 9 minutos, y Ruben Providence, en el tiempo añadido del primer tiempo, sellaron una victoria determinante para el equipo dirigido por el francés Sébastien Migné. Con este resultado, Haití culminó como líder del Grupo C con 11 puntos, superando a selecciones con trayectoria mundialista como Honduras y Costa Rica.
¿Cómo logró Haití su clasificación histórica?
El camino de Haití en estas eliminatorias estuvo marcado por un desafío adicional: la imposibilidad de jugar en casa debido a la crisis que domina gran parte del territorio nacional.
Desde febrero de 2024, el Stade Sylvio Cator permanece abandonado y bajo control de bandas armadas que operan en la región metropolitana de Puerto Príncipe, lo que obligó a la selección a asumir como local en Curazao durante toda la campaña.
A pesar de ese escenario adverso, el equipo mostró cohesión, velocidad en la transición ofensiva y solidez defensiva. La victoria ante Nicaragua fue un ejemplo de ello: Haití dominó el ritmo del partido, generó ocasiones claras y administró la ventaja con madurez.
El conjunto nicaragüense, dirigido por el chileno Marco Antonio “Fantasma” Figueroa, necesitaba un triunfo para mantener sus aspiraciones mundialistas, pero fue superado ampliamente. Las anotaciones haitianas dejaron sin respuesta a una selección centroamericana que finalizó última del grupo con solo cuatro unidades.
¿Qué significa este logro para el deporte en Haití?
Esta clasificación llega en un momento simbólico para el país: coincide con el 222 aniversario de la batalla de Vertières, un episodio clave en la independencia haitiana. La Federación Haitiana de Fútbol calificó el encuentro como “una batalla decisiva”, resaltando el valor histórico del triunfo.
Más allá del resultado deportivo, el regreso de Haití a una Copa del Mundo representa una inyección de esperanza para millones de ciudadanos. En un contexto donde más del 90 % de la capital está bajo influencia de grupos armados, el fútbol sigue siendo una de las pocas actividades capaces de unir a la población.
Con su victoria ante Nicaragua y una campaña marcada por la resiliencia, Haití aseguró su segunda participación en un Mundial, la primera desde 1974. El logro deportivo marca un hito para la selección y abre un nuevo capítulo para el fútbol haitiano, que competirá en la Copa del Mundo 2026 en Canadá, Estados Unidos y México.









