El alcalde provincial de Pataz, Aldo Carlos Mariños, emprendió el pasado 25 de agosto una caminata desde Tayabamba hasta Lima con el objetivo de exigir al Gobierno central el cumplimiento de compromisos pendientes desde 2024.
Esta movilización, que él mismo ha denominado “Caminata de Sacrificio”, busca visibilizar las carencias estructurales que enfrenta su provincia en materia de infraestructura vial, salud y acceso a la educación superior.
La caminata, de más de 1,000 kilómetros, tiene previsto llegar a la capital en 24 días. Según el propio alcalde, hasta la fecha ya ha recorrido 582 kilómetros y aún le restan 430. Mariños expresó que con cada paso se acerca más a presentar su pliego de demandas ante Palacio de Gobierno.
¿Qué reclama el alcalde de Pataz?
Entre los principales pedidos del alcalde Mariños se encuentran el asfaltado de la carretera de acceso a la provincia, la construcción de un hospital provincial y la creación de una universidad nacional en Pataz. Estas obras, asegura, fueron promesas del Ejecutivo en 2024, pero hasta la fecha no se han ejecutado.
“El acceso a nuestra provincia sigue siendo difícil por la falta de vías asfaltadas. Además, no tenemos un hospital que atienda emergencias con la debida infraestructura, y nuestros jóvenes no tienen opciones de educación superior cerca”, declaró Mariños en diálogo con medios locales. Asimismo, cuestionó que, a pesar de ser una de las principales zonas productoras de oro del país, Pataz continúe en el olvido estatal.
¿Cuál es el contexto de la protesta?
La movilización del alcalde se da en un contexto de creciente inseguridad y abandono estatal en la sierra de La Libertad. Mariños denunció que bandas criminales vinculadas a la minería ilegal y a redes de extorsión han sembrado el temor en diversos distritos de Pataz, sin una respuesta efectiva por parte del Estado.
“El terror que viven nuestros pueblos por culpa de estas organizaciones no puede seguir. Necesitamos acciones concretas. Esta caminata no solo representa a Pataz, sino también a otras zonas olvidadas de La Libertad y Áncash”, señaló.
La protesta también refleja un fenómeno más amplio en el país: el reclamo de las regiones al Gobierno central por la falta de obras y servicios básicos, especialmente en zonas con alto potencial económico pero baja inversión estatal.
El alcalde Aldo Carlos Mariños espera llegar a Lima en las próximas semanas para entregar su pliego de demandas al Ejecutivo. Su caminata representa no solo una acción de protesta, sino también un llamado de atención sobre las brechas estructurales que afectan a provincias productivas como Pataz.









