El país tiene un nuevo presidente. José Jerí, de 38 años, asumió la jefatura del Estado en la madrugada de este viernes 10 de octubre, luego de que el Congreso aprobara la vacancia de Dina Boluarte por su incapacidad de frenar el avance de la delincuencia. El parlamentario, que desde julio presidía el Legislativo, juró al cargo conforme a la línea de sucesión establecida en la Constitución.
En su primer mensaje a la Nación, Jerí aseguró que inicia un “gobierno de transición, de empatía y reconciliación nacional”, y que sus compromisos principales serán combatir la criminalidad y garantizar la transparencia de las elecciones generales convocadas para el 12 de abril del 2026.
¿Cómo llegó José Jerí a la presidencia de la República?
Jerí se convirtió en congresista en el 2021 como accesitario de Martín Vizcarra, inhabilitado de la función pública por el caso Vacunagate. Desde entonces, logró mantenerse en el Parlamento sin mayores cuestionamientos hasta diciembre del año pasado, cuando enfrentó una denuncia por presunta violación sexual en el marco de una reunión privada. La investigación fue finalmente archivada por el Ministerio Público.
El 26 de julio de este año, Jerí fue elegido presidente del Congreso con respaldo mayoritario. Desde esa posición, pasó a ocupar la primera línea de sucesión tras la destitución de Boluarte. La mayoría parlamentaria, compuesta por bancadas de centro y derecha, respaldó su asunción, luego de que fracasara una moción de censura impulsada por el legislador Jaime Quito, que obtuvo 36 votos a favor, 61 en contra y 17 abstenciones.
La presidencia del Congreso quedó en manos de Fernando Rospigliosi (Fuerza Popular), quien se desempeñaba como primer vicepresidente
¿Cuáles son los retos inmediatos del nuevo gobierno?
Jerí enfatizó que “ganar la guerra contra la delincuencia” será una de las prioridades de su mandato transitorio, en un contexto marcado por atentados, extorsiones y el reciente ataque a la agrupación de cumbia Agua Marina en un concierto en Chorrillos. Ese hecho precipitó la ruptura de Alianza para el Progreso y Fuerza Popular con Boluarte, acelerando la vacancia.
El flamante presidente también subrayó que su gestión velará por la legalidad, neutralidad y transparencia del proceso electoral del 2026, en el que el país elegirá al nuevo jefe del Estado y a los integrantes del Congreso bicameral que entrará en vigencia ese año.
La asunción de José Jerí marca un nuevo capítulo en la inestabilidad política que vive el Perú desde 2021. Con seis meses por delante antes de las elecciones generales, su gobierno transitorio deberá concentrarse en dos frentes: la seguridad ciudadana y la organización de unos comicios legítimos que permitan una transición constitucional ordenada.









