La congresista Kira Alcarraz volvió a quedar en el centro de la polémica tras un tenso intercambio con un reportero durante una actividad pública en Cajamarca. El incidente, registrado por varios medios locales, se viralizó rápidamente en redes sociales debido a la respuesta de la legisladora, quien terminó insultando al periodista luego de una pregunta crítica sobre la labor de la clase política.
El hecho ocurrió durante un recorrido oficial que reunió a autoridades locales y delegaciones vinculadas al sector turismo. En medio del evento, un reportero cuestionó a Alcarraz por su desempeño legislativo y sostuvo que “los políticos son lo peor que le pasa a la humanidad”. El comentario alteró la conversación y generó molestia inmediata en la parlamentaria, quien acusó al periodista de atacarla.
“No me estás preguntando, me estás atacando”, respondió inicialmente, mientras intentaba continuar con su recorrido. Sin embargo, el cruce escaló cuando Alcarraz replicó:
“Bueno, entonces yo también diría que todos los reporteros son una mier…”. Aunque se retractó segundos después, la frase ya había quedado grabada y provocó incomodidad entre los periodistas presentes.
¿Qué ocurrió antes del exabrupto?
Previo al comentario que se viralizó, la legisladora ya había mostrado fastidio ante las insistentes preguntas del reportero, quien cuestionó la legitimidad del Congreso y criticó de manera generalizada a los políticos. Testigos señalaron que, tras el insulto, varios comunicadores expresaron su rechazo y el equipo de la congresista intentó dar por concluido el diálogo para evitar que la confrontación continuara.
Minutos después, Alcarraz afirmó que respeta el trabajo periodístico y que su reacción respondió al calificativo recibido. “Yo respeto a los periodistas”, declaró mientras retomaba su participación en la actividad oficial.
¿Por qué vuelve al centro de la controversia?
Este nuevo cruce se suma al altercado registrado en octubre, cuando la congresista respondió de manera violenta a una periodista que la consultó por la contratación de la pareja de su hijo en su despacho parlamentario.
Ante la pregunta, Alcarraz lanzó una frase que generó amplio rechazo: “Si estuviera alterada, ya te hubiera estampado contra la pared… y como no estoy alterada es por eso que todavía sigues viva, mi amor”.
En aquella ocasión, la legisladora justificó que se trataba de un puesto de confianza y señaló que la Oficina de Recursos Humanos del Congreso valida las designaciones. No obstante, también admitió que previamente contrató a un amigo de su hijo como técnico, lo que intensificó las críticas por presunto favoritismo y posible aprovechamiento indebido del cargo.
Especialistas en gestión pública alertaron que este tipo de decisiones podría configurar delitos como negociación incompatible o tráfico de influencias debido al vínculo directo con las personas contratadas. Alcarraz, sin embargo, negó irregularidades y acusó a la reportera de “difamarla”.
El nuevo enfrentamiento en Cajamarca reavivó el debate sobre el manejo comunicacional de la congresista y las tensiones entre autoridades y prensa. El episodio, ahora viral en redes, se suma a antecedentes recientes que mantienen a Alcarraz bajo constante escrutinio público.









