El presidente de la República, José Jerí Oré, encabezó la noche del martes 28 de octubre una intervención policial en el penal Sarita Colonia, en el Callao. “La requisa avanza a estas horas, sin pausa ni tregua”, expresó el mandatario a través de su cuenta de X (antes Twitter), cerca de las 23:00 horas.
La acción se desarrolló en el pabellón de máxima seguridad, con apoyo de las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional del Perú (PNP) y el Instituto Nacional Penitenciario (INPE).
Según informó el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos (Minjus), el operativo tuvo como objetivo detectar y decomisar objetos prohibidos que podrían ser usados para la comisión de delitos desde dentro del penal.
La intervención se concentró en un área que alberga a más de 300 internos procesados y sentenciados por secuestro, extorsión y robo agravado.
Durante la requisa, el suministro eléctrico fue suspendido temporalmente dentro de las celdas, medida que impide la recarga de teléfonos móviles y otros aparatos electrónicos.
El presidente Jerí y el ministro de Justicia, Walter Martínez Laura, supervisaron personalmente el procedimiento y verificaron el cumplimiento de los protocolos de seguridad.
¿Qué motiva las intervenciones en los penales del Callao?
El operativo en Sarita Colonia se produce pocos días después del asesinato de José Esqueche, conductor de la empresa de transporte Liventur, ocurrido en la avenida Néstor Gambetta durante el estado de emergencia en Lima y Callao.
Este crimen, atribuido a presuntas redes de extorsión, generó una ola de indignación entre transportistas y fue considerado un punto de inflexión en las acciones del Ejecutivo contra la delincuencia.
Tras el crimen, el Gobierno dispuso la madrugada siguiente el traslado de 45 internos de alta peligrosidad al nuevo pabellón de máxima seguridad del penal de Ancón I. La operación, ejecutada bajo estrictas medidas de control, contó con la presencia del presidente Jerí y el jefe del INPE, Iván Paredes.
¿Cómo funcionará el nuevo pabellón de máxima seguridad de Ancón I?
El Minjus informó que el pabellón fue diseñado para alojar hasta 168 internos bajo un régimen cerrado especial. Los reclusos permanecerán aislados durante 22 horas al día, sin acceso a enchufes ni dispositivos electrónicos.
Las visitas familiares se permitirán solo una vez cada quince días y el tiempo de patio se reducirá a dos horas diarias. Entre los trasladados se encuentran Jhon Jairo Arancibia, vinculado a la banda Los Injertos del Norte, y Adam Smith Lucano Cotrina, alias “El Jorobado”, identificado como líder de una red de extorsión y ataques armados.
El Ministerio de Justicia reiteró que estos operativos continuarán como parte de la política de “tolerancia cero” frente al crimen organizado. Las requisas en penales, junto con el refuerzo del control interno y la limitación de comunicación entre reclusos, buscan impedir que las organizaciones criminales mantengan su estructura operativa desde las cárceles de Lima y el Callao.









