Un aparatoso accidente de tránsito dejó más de diez personas heridas la noche del martes 3 de marzo en el distrito de Comas. El choque involucró a dos cústers informales conocidas como 'Anconeros', que circulaban por la Panamericana Norte, a la altura del cruce con la avenida Trapiche. El impacto ocurrió pocos minutos antes de la medianoche y generó momentos de pánico entre los pasajeros y vecinos de la zona.
Impacto violento y pasajeros atrapados
De acuerdo con los primeros reportes, ambas unidades iban llenas de pasajeros cuando colisionaron en circunstancias que aún son materia de investigación. Testigos indicaron que uno de los vehículos habría intentado adelantar de manera imprudente, lo que provocó el choque. Tras el impacto, varias personas quedaron golpeadas y algunas atrapadas entre los asientos, por lo que fue necesaria la rápida intervención de los equipos de emergencia.
Agentes de la Policía Nacional del Perú llegaron al lugar para acordonar la zona y facilitar el trabajo de los bomberos, quienes auxiliaron a los heridos y los trasladaron a distintos centros de salud. Varios afectados fueron llevados al Hospital Nacional Sergio E. Bernales, mientras que otros ingresaron al Hospital Carlos Lanfranco La Hoz para recibir atención médica.
Cuestionamientos al transporte informal
El accidente volvió a poner en debate la informalidad en el transporte público en Lima, especialmente en rutas conocidas por operar con escasa fiscalización. Según versiones preliminares, una de las unidades no contaría con la documentación en regla, lo que incluiría problemas con el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT), situación que podría complicar la cobertura de los gastos médicos.
Vecinos de la zona señalaron que este tipo de cústers suelen competir por pasajeros y circular a excesiva velocidad, poniendo en riesgo la vida de usuarios y peatones. Asimismo, pidieron a las autoridades reforzar los controles y sanciones para evitar que hechos similares se repitan en una de las vías más transitadas de la capital.
Las investigaciones continúan para determinar responsabilidades y esclarecer si hubo negligencia por parte de los conductores. Mientras tanto, el accidente deja una nueva alerta sobre la necesidad de mayor supervisión y orden en el sistema de transporte urbano.









