La Policía Nacional del Perú (PNP), a través de la Dirección Nacional de Investigación Criminal, realizó un amplio operativo en la Costa Verde, a la altura de la bajada de la avenida Huaylas, en el distrito de Chorrillos.
¿Cómo se desarrolló la intervención policial?
En la intervención se detuvo a cerca de 200 motociclistas que participaban en peligrosos piques nocturnos, una actividad reiterada que ha generado constantes quejas de vecinos por el ruido, los riesgos y el uso inadecuado del espacio público.
Manuel Lozada, jefe de la Dirección Nacional de Investigación Criminal, informó que la operación contó con el apoyo de unidades especializadas como la Dirección de Trata de Personas, Dinoes, el grupo Terna e Inteligencia. El despliegue permitió identificar a los conductores y acompañantes que infringían diversas disposiciones del Reglamento Nacional de Tránsito.
Según Lozada, casi todos los motociclistas estaban acompañados de sus parejas, incumpliendo la prohibición vigente que restringe el traslado de dos personas en este tipo de vehículos menores.
Además, ninguno portaba el chaleco reflectante exigido por el Decreto Supremo N.° 033-2001-MTC, lo que incrementa el riesgo en condiciones de baja visibilidad. Muchos también se encontraban estacionados en zona rígida, sumando otra infracción a la lista.
¿Qué opinan los vecinos y cómo afectan estos piques a la comunidad?
Los residentes del distrito señalan que esta situación se ha vuelto habitual durante las noches, cuando los motociclistas se reúnen en distintos tramos de la Costa Verde para competir. Afirmaron que los piques suelen extenderse hasta altas horas de la madrugada, generando un ambiente de inseguridad debido a la velocidad de las maniobras y la gran concentración de personas.
El ruido de los motores, sumado al tránsito irregular y peligroso, se ha convertido en una molestia constante. Los vecinos indican que, además del impacto sonoro, temen que los piques deriven en accidentes que puedan involucrar a peatones o vehículos que circulan por la zona, especialmente durante los fines de semana.
La intervención policial busca responder a estas inquietudes y reforzar el control en puntos críticos del circuito de playas, donde se ha detectado un aumento en actividades informales o peligrosas durante las horas nocturnas. Las autoridades señalan que continuarán con los operativos para reducir estos comportamientos y garantizar la seguridad de los ciudadanos.
La intervención permitió identificar a un gran número de motociclistas que incumplían normas de tránsito y participaban en actividades consideradas de alto riesgo. La reiteración de los piques nocturnos ha generado preocupación en vecinos, lo que ha motivado un mayor despliegue policial para prevenir incidentes y recuperar el orden en la zona.









