Las autoridades de Chile lograron detener a 34 presuntos integrantes de la organización criminal Los Pulpos, en el marco de una operación conjunta entre policías de ese país y de Perú, como parte de un esfuerzo de investigación que se prolonga desde 2021. Esta serie de arrestos representa un golpe significativo contra una banda transnacional acusada de extorsionar y amenazar a comerciantes, especialmente emprendedores peruanos residentes en Chile.
Extorsión y violencia contra negocios peruanos
Según las autoridades, Los Pulpos, una organización con origen en Trujillo , se aprovechó de la presencia de comunidades migrantes peruanas en comunas de Santiago —como Independencia, Recoleta y Estación Central— para establecer un sistema de extorsión a negocios, principalmente restaurantes y negocios de compatriotas.
Los criminales exigían el pago de cuotas mensuales de hasta 20 millones de pesos chilenos (equivalentes a aproximadamente 14 000 dólares) a cambio de 'protección'. Cuando las víctimas se negaban a pagar, eran objeto de amenazas, mensajes intimidantes, disparos al aire e incluso ataques directos a sus locales comerciales, según informó la Policía de Investigaciones (PDI) de Chile.
Además, se ha señalado que, junto a la extorsión, los integrantes de la banda recurrían al uso de armas de fuego, incendios y otras formas de violencia, así como actividades de lavado de dinero mediante eventos, fiestas, discotecas y la contratación de músicos, con los que buscaban justificar ingresos ilegales.
Un golpe importante, pero el líder sigue prófugo
Las detenciones forman parte de lo que las autoridades denominaron operativo Trujillo, basado en investigaciones iniciadas hace cinco años. Con estas 34 personas capturadas, la cifra total de detenidos vinculados a Los Pulpos desde 2021 llega a alrededor de 50 arrestados, incluidos líderes de la organización, brazos operativos y testaferros.
Sin embargo, el principal cabecilla de la banda, conocido como 'Jhonsson Pulpo' o Jhonsson Smit Cruz Torres, continúa prófugo de la justicia. Las autoridades sospechan que podría estar moviéndose entre Chile y Bolivia, luego de haber cambiado de apariencia para evitar ser reconocido. Su búsqueda continúa, con apoyo de policías de varios países.
El ministro de Seguridad Pública de Chile, Luis Cordero, destacó que la banda representaba una amenaza importante para la seguridad ciudadana y celebró la desarticulación de su célula en Santiago, mientras persisten investigaciones para capturar a los miembros restantes y desmantelar sus operaciones delictivas.









